Dinamarca y Groenlandia afirmaron este sábado que ningún acuerdo con Estados Unidos pondría en peligro la soberanía de Groenlandia, después de que el presidente Donald Trump sostuviera que el pacto le otorgaría a Washington "control permanente" sobre la seguridad de la isla ártica, sin que quedara claro su alcance exacto.
Estados Unidos, Dinamarca y Groenlandia anunciaron a última hora del viernes que habían alcanzado un acuerdo para que Estados Unidos establezca una presencia militar significativa en Groenlandia, a la vez que se prohíbe a los adversarios de Washington construir sus propias bases en la isla.
No se han hecho públicos los detalles, entre ellos el grado de presencia militar estadounidense en el territorio danés autónomo ni si se cedería a Washington algún poder formal sobre la política exterior y los recursos.
Dinamarca y Groenlandia expresaron su esperanza de que el acuerdo, cuya firma está prevista durante la Asamblea General de la ONU la próxima semana, ponga fin a meses de incertidumbre provocados por las amenazas de Trump de hacerse con el control de Groenlandia.
Entre el optimismo danés y el anuncio de Trump
"La próxima semana podría ser una buena semana para Groenlandia, Dinamarca y Estados Unidos", dijo el ministro de Asuntos Exteriores de Dinamarca, Lars Lokke Rasmussen, en un comunicado publicado en Facebook el sábado. "Esperamos que este periodo de incertidumbre dé paso a un acuerdo vinculante que refuerce la seguridad en el Ártico y el Atlántico Norte y, con ello, nuestra seguridad común en el seno de la Otan y Europa, respetando al mismo tiempo las líneas rojas del Reino (danés)", añadió.
Trump, por su parte, dijo el viernes por la noche en Truth Social que, en virtud del acuerdo, "Estados Unidos tendrá PARA SIEMPRE plena capacidad para hacer lo que sea necesario en Groenlandia con el fin de garantizar y defender la seguridad de Groenlandia y de los Estados Unidos de América".
El acuerdo "otorga a Estados Unidos el control permanente sobre la seguridad y todas las demás necesidades en Groenlandia", señaló el mandatario, quien añadió que nunca se permitiría a ningún adversario tener una base o presencia militar en Groenlandia, ni realizar inversiones sensibles allí, sin la aprobación expresa por escrito de Washington.
El anuncio se produjo después de que Reuters informara en exclusiva de que Estados Unidos y Dinamarca estaban a punto de cerrar un acuerdo. Dinamarca y Groenlandia han insistido en repetidas ocasiones en que Washington respete la soberanía del Reino de Dinamarca y acepte que Groenlandia no está en venta.
Las reacciones en Groenlandia y la Otan
El primer ministro de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, dijo el sábado que estaba satisfecho con el acuerdo propuesto: "El acuerdo reconoce la soberanía y la integridad territorial de nuestro Reino, así como el derecho del pueblo groenlandés a la autodeterminación", declaró en una publicación en Facebook.
Un portavoz de la Otan comunicó que la alianza acogía con satisfacción el acuerdo, que "contribuiría a promover la seguridad, la estabilidad y la cooperación en esta región vital".
No todos lo ven con el mismo optimismo. "Probablemente este no sea el final de las ambiciones del presidente Trump respecto a Groenlandia y, desde luego, tampoco el final del interés estratégico de Estados Unidos en el territorio y sus recursos", advirtió Mikkel Vedby Rasmussen, profesor de ciencias políticas de la Universidad de Copenhague.
El académico añadió que si Copenhague cede algún poder formal a Washington, esto plantea en Groenlandia la pregunta de si "esto supone el inicio de la sustitución de la relación colonial con Dinamarca por una relación colonial con Estados Unidos".