El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, confirmó este domingo que su Ejecutivo trabaja para llevar al Consejo de Ministros del próximo martes un real decreto ley de vivienda, con el objetivo declarado de «aliviar la situación de emergencia habitacional que viven millones de españoles».
El anuncio responde a un pedido público de Maricarmen, quien el día anterior publicó un video en el que solicitó al Gobierno un decreto para empezar a atender la emergencia que sufren colectivos vulnerables, personas mayores y millones de españoles golpeados por la crisis de la vivienda. «Yo, Mari Carmen, tengo un mensaje para ti. El Gobierno está trabajando contrarreloj para llevar el próximo martes el Real Decreto Ley sobre Vivienda», respondió Sánchez en un acto político en Getafe, en la periferia de Madrid.
El mandatario pidió «un último esfuerzo» a sus socios políticos para aprobar el texto, conocido ya como el «decreto Maricarmen», y subrayó que «no es una cuestión de ideología, es una cuestión de humanidad».
Duros cargos contra el PP y Vox
En la misma intervención, Sánchez cargó contra el Partido Popular por tener, según dijo, dinero «para comprarle un aticazo a Ayuso de más de 6 millones de euros, pero no tienen dinero para proteger a Maricarmen y a otras muchas personas vulnerables». Reprochó al líder popular, Alberto Núñez Feijóo, no haber dicho «ni pío» sobre el inmueble y lanzó: «La cuestión, Alberto, es que la señora Ayuso quiso tener un nido, pero de buitres».
El presidente lamentó además que PP y Vox votaran en contra del real decreto anterior de vivienda, que —según su versión— habría impedido el desalojo de Maricarmen, y cuestionó que el Ejecutivo madrileño no se reúna con los alcaldes socialistas de la región para aplicar medidas ya aprobadas en la materia, como la congelación de alquileres en zonas tensionadas.
El martes, también prórroga del escudo social
El mandatario anunció que el mismo martes el Gobierno aprobará la prórroga, hasta final de año, de las medidas del escudo social como consecuencia de la guerra en el Golfo. «La mejor manera de decir sí a reducir el costo de la vida es decir no a la guerra de Irán», planteó, al tiempo que pidió al resto de partidos posicionarse claramente en contra del conflicto.
Sánchez sostuvo que España ha avanzado más en ocho años que en el tiempo que gobernó el PP y citó como ejemplo que la OCDE revisara al alza sus previsiones de crecimiento, aunque admitió que el costo de la vida está más caro por «quienes incendian el mundo con guerras ilegales», en referencia a Estados Unidos e Israel, países que a su juicio son aplaudidos por PP y Vox.
El líder socialista calificó a la opposition de «tóxica», que juega al «cuanto peor para España, mejor para ellos» y pone «palos en las ruedas», en alusión al episodio del gas pimienta que llevó al Congreso la diputada popular Ana Vázquez.
Con la vista puesta en las elecciones de 2027, Sánchez también acusó a la derecha y la ultraderecha de apuntar a los recortes y recordó la paralización cautelar por el Tribunal Supremo del derecho a voto de 400.000 españoles nacionalizados por la llamada ley de nietos: «Hasta recortan el derecho a voto de 400.000 españoles». Y sentenció: «Le tienen miedo al voto de los españoles porque van a perder las elecciones».