Una variante de pasta base conocida como 'cera' tiene en alerta a las autoridades y vecinos de San Joaquín, en Chile. El bajo precio de la dosis —entre 1.000 y 2.000 pesos chilenos, unos 3.000 a 6.000 pesos colombianos— y su alto poder adictivo explican por qué se volvió parte del paisaje del sector Santa Rosa, donde decenas de personas consumen en la calle.
Un consumo a la vista de todos
El panorama descrito en el municipio incluye personas que consumen a plena vía pública, duermen en andenes y buscan objetos para vender. La situación se concentra en Santa Rosa y sus alrededores, incluso a pocos metros de paraderos de transporte público y de espacios frecuentados por menores de edad.
La 'cera' es señalada como una de las principales causas de la crisis. Según los testimonios recogidos, se trata de una variante de pasta base considerada más potente y dañina, cuyo consumo puede tener consecuencias mortales. El alcalde de San Joaquín, Cristóbal Labra, lo describió así: «En Santa Rosa con Pedro Alarcón hemos llegado a ver 50 personas drogándose a vista y paciencia de todo el mundo, de los niños, de la infancia, de personas que toman la micro».
Historias de una calle que se deteriora
Los relatos de quienes consumen muestran la dimensión de la dependencia. Un hombre reconoció su agotamiento: «Esa cera me tiene cansado, pero llevo rato consumiéndola». Una mujer venezolana contó que llevaba un año y siete meses viviendo en la calle y describió su estado emocional: «Una misma se mantiene en la tristeza». Otro hombre, colombiano, dijo que llevaba años en el sector.
La problemática también se traduce en robos. Vecinos y autoridades reportan el hurto de cables, piezas de electrodomésticos y metales como el cobre, que luego se venden como chatarra para financiar el consumo. Los espejos de los automóviles están entre los objetos más denunciados. «Diariamente queman cables, las personas ya están en un consumo que empiezan a robar, que nos ha afectado, nos han robado los jardines, las sedes sociales, han asaltado a gente», señaló Labra.
Más detenciones, pero el problema persiste
Las cifras de seguridad muestran un aumento de los operativos. Las detenciones en el eje de Santa Rosa crecieron 65 %, al pasar de 62 en 2025 a 102 en lo corrido de 2026. El mayor Óscar Llanten, de la 50.ª Comisaría de San Joaquín, precisó que la incautación de armas blancas subió más de 86 %, junto con las detenciones de infractores de la Ley 20.000 de drogas.
Para las autoridades locales, el problema de fondo es que algunas personas detenidas regresan luego a las calles, lo que dificulta una solución duradera. Labra sostuvo que la situación desborda la capacidad del municipio: «Estamos hablando puntualmente de esta zona o de este eje. Hay una situación ya incontrolada». También advirtió por el impacto en los menores: «Estamos desprotegiendo a la infancia, que es el primer derecho que el Estado tiene que cubrir, cuando los niños pasan al colegio y ven a las personas drogándose».