Foto: Fly in amber (Amber Formation, Middle Eocene; Yantarnyi, Samland Peninsula along the Baltic Sea, far-western Russia) 1 / Wikimedia Commons
Rusia advirtió a la OTAN que podría utilizar todo su arsenal, incluidas armas nucleares, si los países de la Alianza intentan aislar o bloquear Kaliningrado, su enclave ubicado en el mar Báltico entre Polonia y Lituania.
La advertencia fue transmitida mediante una nota diplomática en la que Moscú acusó a la OTAN de seguir un rumbo peligroso y de aumentar el riesgo de un enfrentamiento armado directo. El documento también contempla posibles ataques contra centros de toma de decisiones de los países miembros en caso de un conflicto.
La embajada rusa en Irlanda afirmó que la OTAN estaría preparando un bloqueo aéreo y marítimo de Kaliningrado. Otras representaciones diplomáticas rusas en Europa divulgaron comunicados similares, según la información disponible.
Un enclave estratégico para Moscú
Kaliningrado no tiene conexión terrestre con el resto de Rusia y está rodeado por Polonia, Lituania y el mar Báltico. Moscú considera que los ejercicios militares o los vuelos de inteligencia cerca de la zona pueden formar parte de un intento de cerco. El territorio es uno de los puntos más militarizados de Europa.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, defendió el mensaje y recordó que la legislación rusa contempla una respuesta nuclear ante un intento de bloquear territorio del país. También señaló declaraciones del canciller polaco, Radosław Sikorski, quien había mencionado la posibilidad de realizar ejercicios militares cerca de Kaliningrado para presionar a Moscú.
El exdiplomático ruso Nikolai Sokov advirtió que Europa podría interpretar un bloqueo del Báltico como una medida por debajo del umbral de la guerra, mientras que Rusia podría considerarlo un acto de guerra abierta. A su juicio, esa diferencia aumenta el riesgo de un error de cálculo.
La respuesta de la OTAN
La portavoz de la OTAN, Allison Hart, confirmó que la organización recibió la carta y sostuvo que ninguna de sus actividades representa un riesgo para el territorio ruso. También pidió a Moscú abandonar lo que calificó como retórica nuclear irresponsable y poner fin a la invasión de Ucrania.
El secretario general de la Alianza, Mark Rutte, restó importancia a la posibilidad de un ataque nuclear contra los países bálticos y afirmó: "Defenderemos cada centímetro del territorio de la OTAN".
Rutte consideró que la amenaza busca dividir a los aliados y desviar la atención de la guerra en Ucrania. Un diplomático de la OTAN consultado sobre el documento la describió como otro intento de intimidar a Europa, mientras un funcionario europeo de defensa advirtió que el tono de la disputa merece atención por tratarse de una confrontación inusual entre Rusia y la Alianza desde la Guerra Fría.