El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cuestionó que no le hayan otorgado el Premio Nobel de la Paz y criticó a la jurista Navi Pillay, quien recibió el galardón. Sus declaraciones se conocieron después de que Washington anunciara nuevas sanciones contra la Corte Penal Internacional (CPI).
En un mensaje publicado en Truth Social, Trump enumeró acciones que atribuyó a su política exterior. Aseguró que puso fin a ocho guerras, que trabaja en resolver otros dos conflictos y que consiguió la liberación de rehenes de distintos países.
El mandatario también afirmó que Estados Unidos ganó una guerra en Venezuela, capturó al gobernante de ese país e impidió que Irán obtuviera un arma nuclear. Después de presentar esos argumentos, calificó de “increíble” que ni él ni su país recibieran el Nobel de la Paz.
Horas después del anuncio del premio, Trump ya había cuestionado en un mitin en Siracusa, Nueva York, que el reconocimiento fuera entregado a una persona de la que, según dijo, nunca había oído hablar.
El presidente describió a Pillay como una jurista progresista vinculada a Naciones Unidas y sostuvo que el Nobel había quedado desacreditado por la influencia de ideólogos radicales. La galardonada fue jueza y participó en la creación de la Corte Penal Internacional.
Pillay también formó parte de una comisión independiente de Naciones Unidas sobre Israel y los territorios palestinos ocupados. Ese grupo concluyó que Israel había cometido genocidio en Gaza, según la información citada en la fuente.
La CPI ha investigado el papel del ejército estadounidense en Afganistán y emitió órdenes de detención contra el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y el exministro de Defensa Yoav Gallant, por supuestos crímenes de guerra y de lesa humanidad cometidos en Gaza.
Estados Unidos no reconoce la jurisdicción de la CPI para juzgar a sus ciudadanos porque no ratificó el Estatuto de Roma. El Gobierno de Trump sostiene una posición similar frente a Israel y sus ciudadanos, debido a que ese país tampoco es firmante.