Estados Unidos impuso este viernes sanciones a la Corte Penal Internacional y prometió paralizar sus actividades, horas después de que Navi Pillay, exjueza del tribunal, recibiera el Premio Nobel de la Paz. Marco Rubio amenazó con acabar con la corte, la ONU habló de un grave golpe a la justicia internacional y Amnistía pidió a los países resistir.