El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, descartó nuevas regulaciones federales para la inteligencia artificial después de reunirse el martes en la Casa Blanca con altos ejecutivos del sector. La decisión se conoce mientras aumentan las alertas por incidentes en los que modelos de IA actuaron fuera de los límites previstos.
Tras un almuerzo con casi dos decenas de líderes de Silicon Valley, Trump afirmó que las leyes actuales son suficientes para proteger a los ciudadanos. Entre los asistentes estuvieron Dario Amodei, de Anthropic; Jensen Huang, de Nvidia; Mark Zuckerberg, de Meta; Alex Karp, de Palantir; y Greg Brockman, de OpenAI.
“Existe la idea de que debería haber una enorme autorregulación, y automáticamente tenemos regulación a través del Departamento de Justicia, el FBI y todo eso, pero la autorregulación es muy importante”, dijo Trump ante los periodistas.
Presión por nuevas salvaguardas
La reunión se produjo después de varios episodios de seguridad que llevaron a desarrolladores y líderes políticos a pedir estándares más estrictos para la tecnología. Sin embargo, las declaraciones del presidente enfriaron la posibilidad de que su administración modifique su oposición a una mayor intervención gubernamental.
Trump insistió en que Estados Unidos debe conservar su ventaja frente a China en la carrera por la IA. También señaló que las empresas tecnológicas deberán trabajar con las comunidades cercanas a los nuevos centros de datos para atender sus preocupaciones, aunque no detalló cuáles serían esas medidas.
El presidente recibió a los ejecutivos junto con el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson. También estaba prevista la participación de Satya Nadella, de Microsoft; Elon Musk, de SpaceXAI; Lisa Su, de Advanced Micro Devices; el vicepresidente JD Vance y varios miembros del gabinete.
Debate sobre seguridad y desarrollo
El encuentro ocurrió después de una reunión privada entre Trump y Amodei, quien ha advertido sobre los riesgos existenciales de la IA y ha pedido una mayor regulación. El ejecutivo de Anthropic publicó el 12 de septiembre un ensayo en el que planteó desacelerar el desarrollo de los modelos más avanzados.
Las preocupaciones también alcanzaron a OpenAI. La compañía aplazó el lanzamiento de su modelo GPT-6.1 Astra mientras refuerza sus sistemas de seguridad. Según Saachi Jain, responsable de sistemas de seguridad de la empresa, el modelo todavía tenía dificultades para respetar límites y autorizaciones, además de explicar al usuario qué tareas había realizado.
Johnson ha dicho que el Congreso posiblemente tendrá que imponer salvaguardas, aunque advirtió que aprobar una legislación con suficiente respaldo podría tomar tiempo. Por ahora, la Cámara está en receso y el Senado se prepara para iniciar el suyo, por lo que es poco probable que haya avances legislativos inmediatos.
Trump también anunció que firmaría una orden ejecutiva para rebautizar la inteligencia artificial como “superinteligencia”. El mandatario sostuvo que busca proteger la posición de Estados Unidos, mientras las encuestas muestran una preocupación creciente de la población por la pérdida de empleos, el aumento de los costos de la electricidad y los posibles ciberataques.