Los señalamientos de Eva Ferrer, exconsejera presidencial para la Niñez y la Adolescencia, pusieron a Verónica Alcocer en el centro de una nueva controversia. En una entrevista publicada por Semana el 10 de octubre de 2026, la exfuncionaria describió presuntas actividades ilegales que, según su versión, estarían relacionadas con el entorno de la ex primera dama.
Ferrer dijo que Alcocer habría tenido un papel central en una supuesta estructura vinculada con movimientos de dinero y posibles actividades de tráfico de drogas y armas. La entrevista, sin embargo, no presentó documentación que permitiera comprobar la existencia de esa organización ni la participación de las personas mencionadas.
Durante la conversación, la exasesora afirmó que con el tiempo comenzó a sospechar que Alcocer tenía intereses económicos propios dentro del entorno que describió. También mencionó al expresidente Gustavo Petro y expuso su lectura sobre una posible relación del exmandatario con las actuaciones que le atribuye a Alcocer, aunque sus declaraciones no permiten establecer que aquel conociera o participara en alguna actividad ilegal.
La versión del dinero desde Venezuela
El señalamiento más delicado se refiere a un supuesto traslado de dinero desde Venezuela hacia Colombia. Según relató Ferrer, el empresario catalán Manel Grau le habría contado que Alcocer transportó USD 2,5 millones desde ese país en enero de 2023, dinero que, de acuerdo con la exconsejera, presuntamente estaría destinado a una campaña política de Mario Fernández Alcocer, familiar de la ex primera dama.
Esa afirmación corresponde a una versión que Ferrer dice haber recibido de un tercero. En el material divulgado no se aportaron soportes bancarios, registros del transporte del dinero ni otras pruebas independientes que la confirmen.
La exconsejera también aludió a supuestos vuelos reservados y a posibles movimientos relacionados con drogas, aunque ella misma reconoció que parte de esa información provenía de comentarios sobre fotografías que no fueron exhibidas en la entrevista.
Ferrer explicó que decidió hablar públicamente porque considera que su integridad podría estar en riesgo. Según su testimonio, después de la divulgación de unos audios en agosto recibió una llamada que interpretó como una amenaza, y afirmó que llevaba cerca de dos meses oculta por motivos de seguridad.
Alcocer ya había rechazado públicamente en agosto las acusaciones ligadas a esos audios, pero esa declaración fue anterior a la entrevista y no constituye una respuesta a los señalamientos más recientes.
Por ahora, las versiones de Ferrer continúan siendo denuncias personales que requieren verificación independiente. Los delitos mencionados no están demostrados y no cabe atribuir responsabilidades penales a Alcocer, Petro o las demás personas señaladas con base únicamente en la entrevista.