El Gobierno Nacional solicitó a la Fiscalía General de la Nación investigar las expresiones del caricaturista Julio César González, conocido como Matador, dirigidas contra la primera dama, Ana Lucía Pineda.
La petición fue presentada en un comunicado firmado por el vicepresidente José Manuel Restrepo y el gabinete ministerial. El Ejecutivo rechazó el uso del término “ratica” y los comentarios relacionados con el aspecto físico de la funcionaria.
El documento califica esas expresiones como ataques misóginos, sexistas y denigrantes. Según el Gobierno, la animalización de una mujer y las referencias a su apariencia no constituyen cuestionamientos a sus ideas o decisiones, sino formas de humillación.
El gabinete señaló que la misoginia no puede utilizarse como mecanismo de confrontación política ni presentarse como humor al amparo de la libertad de expresión.
La petición se apoya en dos leyes
La solicitud se fundamenta en la Ley 1257 de 2008, relacionada con la prevención y sanción de la violencia contra las mujeres, y en la Ley 2453 de 2025, sobre violencia en el ejercicio de los derechos políticos.
“Corresponde a las autoridades competentes determinar, con plena independencia y respeto por el debido proceso, si los hechos configuran alguna conducta sancionable”, señala el comunicado.
El Ejecutivo pidió que la Fiscalía examine el caso con la seriedad y diligencia que exige la protección de los derechos de las mujeres. También sostuvo que quienes ejercen liderazgo público no deberían tener que aceptar la humillación como condición para participar en la vida pública.
El Gobierno reiteró su defensa de la libertad de prensa, pero afirmó que el respeto por las mujeres y la protección de su dignidad no pueden quedar sujetos a dobles criterios.