Un 86 % de los colombianos reconoció haber revisado el teléfono durante su última reunión, según una encuesta de Storia D’Amore en Bogotá, Cali y Barranquilla. Pero el 68 % prefiere una buena conversación. La paradoja expone una brecha entre lo que la gente dice hacer y lo que realmente hace con el celular en citas y encuentros presenciales.