Una investigación de la firma IWSR, con 32.000 encuestados en 19 países, muestra que el consumo de alcohol de la Generación Z subió del 66 al 74 por ciento en tres años y ya roza el de la población adulta en general (76 por ciento). Sus analistas lo explican por la pandemia y por el dinero: los jóvenes empezaron tarde, pero ahora, cerca de los 30 años, salen más y prefieren los cócteles.