El encuentro en la Casa Blanca dejó en marcha consejos de comercio e inversión, un trato arancelario más favorable para US$30.000 millones de bienes en cada dirección y compras de carbón estadounidense por parte de China, además de un nuevo canal de diálogo sobre inteligencia artificial. La cuestión de Taiwán, planteada por Xi en privado, quedó entre los asuntos abiertos.