Tras las victorias electorales de la ultraderecha en Alemania, Estados Unidos y Colombia con apoyo significativo entre las clases trabajadoras, un experimento del Center for Working-Class Politics realizado en Estados Unidos parece demostrar que el voto de esos sectores no está perdido para el progresismo. El estudio colocó a más de 40.000 encuestados en un puesto de votación virtual donde evaluaron perfiles hipotéticos de cerca de 800.000 candidatos.