"El uso del término 'soberanía' para criticar nuestra más importante relación se origina más en ideología que en hechos", sostiene Peckel en su análisis sobre la política exterior colombiana.
Para argumentar su punto, Peckel recupera la figura del canciller y presidente conservador Marco Fidel Suárez, quien tras la pérdida de Panamá y la firma del tratado Urrutia Thompson acuñó la expresión "respice polum" —"mirar al norte"— en la segunda década del siglo pasado. "El norte de nuestra política exterior debe estar allá, en esa poderosa nación", dijo Suárez en referencia a Estados Unidos.
Peckel señala que en aquella época existía "algo quizás de resignación o de reconocimiento" de que lo mejor para Colombia era amistarse con Estados Unidos. Desde entonces, con pocas excepciones, la política exterior colombiana ha estado alineada con Washington.