Dos de cada tres empresas de software y tecnología de Colombia ya tienen soluciones de inteligencia artificial (IA) funcionando en sus operaciones diarias, no como pruebas, sino como parte del negocio. La conclusión sale de un sondeo de Fedesoft y Cenisoft aplicado entre abril y mayo de este año a 104 compañías del sector.
El dato que va más allá de los chatbots es que el 32,7% de esas empresas ya usa agentes de IA, una categoría distinta de herramienta que, a diferencia de un chatbot que responde preguntas, puede tomar decisiones, ejecutar tareas y actuar de forma autónoma. El informe los llama «empleados digitales»: revisan correos, actualizan bases de datos, generan reportes o atienden clientes sin que una persona esté detrás de cada acción.
La escritura de código, la tarea número uno
La aplicación más frecuente es escribir y revisar código (74% de las empresas), lo que en un sector donde programar es el oficio central tiene toda la lógica. También las emplean para automatizar procesos internos (52%), atender clientes (50%), apoyar ventas (42%) y analizar datos (36%), tareas que antes requerían horas de trabajo humano.
El impacto en la productividad empieza a notarse, aunque sigue sin medirse bien: el 24% de las empresas reporta un aumento superior al 30% gracias a la IA y otro 27% califica el aumento como moderado. Casi un tercio todavía no ha evaluado el efecto, señal de que la adopción va más rápido que la capacidad de medir resultados.
En plataformas, Google Cloud AI lidera con 24% de uso, seguido de Microsoft Azure AI (21%) y Amazon Web Services (16%). El dato llamativo llega con Claude, el modelo de Anthropic: ocupa el cuarto lugar en uso general (13,4%), pero cuando la pregunta es quién ayuda a programar encabeza la preferencia de los desarrolladores con 60,6%.
El freno no es el dinero
Entre las empresas que todavía no han dado el salto, el obstáculo más citado no es la inversión: es el conocimiento. El 46% señala la falta de talento especializado y el 40% la falta de comprensión sobre qué puede hacer realmente la IA. Les siguen la ausencia de una estrategia clara (34%) y los riesgos de seguridad (33%). Es una brecha que no se cierra con plata sino con formación: las empresas quieren usar las herramientas, pero no siempre saben hacerlo ni tienen quién las guíe.
La pregunta de fondo es qué significa esto para el trabajo. El sondeo responde con franqueza: el 51% de las empresas adoptó la IA para escalar sin contratar más personal. No es un reemplazo de empleos de golpe, pero sí está cambiando la lógica de cuántas personas se necesitan para hacer cuánto trabajo.
Para los próximos dos años, el 81% de las empresas del sector considera que los agentes de IA serán una prioridad alta o muy alta. El «empleado digital» que hoy programa y atiende clientes en un tercio de las empresas de software colombianas podría estar, en poco tiempo, en muchas más industrias.