Un derrumbe en una mina de oro de la vereda Chambergo, en Santa Bárbara de Iscuandé, Nariño, dejó 14 personas muertas y siete heridas. Entre las víctimas mortales hay 12 mujeres, según confirmó el gobernador del departamento.
La emergencia ocurrió en una zona rural ubicada a orillas del río Iscuandé. El ingreso de agua a los socavones habría provocado el colapso de la explotación, aunque las causas exactas deberán ser establecidas por las autoridades.
El lugar no tiene acceso por carretera. Desde la cabecera municipal, el desplazamiento toma cerca de una hora y media por vía fluvial, mientras que el trayecto desde Tumaco puede tardar unas seis horas en embarcación.
Habitantes de la zona, integrantes de la Defensa Civil y organismos de socorro participaron en las labores de atención. También se utilizó una excavadora vinculada a la actividad minera del sector.
Cinco personas fueron trasladadas desde Santa Bárbara de Iscuandé hasta Tumaco para recibir atención médica. Tres de ellas eran mujeres y, de acuerdo con el gobernador, los pacientes se encontraban en recuperación al momento del reporte.
Censo para atender a las familias
El gobernador Luis Alfonso Escobar informó que las 12 mujeres fallecidas eran madres cabeza de hogar. La administración departamental y la Alcaldía adelantan un censo para conocer las condiciones económicas de sus familias y las necesidades de los hijos que quedaron sin sus madres.
El director de Gestión del Riesgo de Nariño, Gabriel Ocaña, explicó que el aumento del nivel del río habría facilitado la entrada de agua a las excavaciones y generado la caída de la bóveda de los socavones.
Investigan las condiciones de la explotación
La Secretaría de Minas de Nariño señaló que la explotación donde ocurrió el derrumbe no estaría autorizada. El secretario José Evelio Aguiño indicó que las lluvias y la fragilidad del terreno pudieron incidir en el colapso, pero aclaró que la entidad departamental no ejerce por sí sola el control directo sobre estas actividades.
La inspección y vigilancia involucran a entidades como la Agencia Nacional de Minería, la Policía y la Corporación Autónoma Regional de Nariño. La ANM informó que su equipo de Salvamento Minero estaba disponible, pero no había podido ingresar por las condiciones de acceso y de orden público.
El derrumbe también reabrió el debate sobre las excavaciones cercanas a los cauces y el manejo de los materiales que terminan en los ríos. En la costa nariñense, municipios como Roberto Payán, Magüí Payán, Barbacoas, El Charco, Santa Bárbara de Iscuandé y La Tola mantienen una fuerte dependencia económica de la minería.
El gobernador aseguró que en Nariño hay cerca de 181 solicitudes de formalización minera pendientes ante la Agencia Nacional de Minería, algunas de ellas desde hace más de 21 años. En Santa Bárbara de Iscuandé, alrededor de siete comunidades negras relacionadas con áreas de reserva especial minera esperan respuesta a sus solicitudes.
El pasado 19 de agosto, otro derrumbe minero en el mismo municipio dejó 13 personas muertas. Con la nueva tragedia, ambos hechos suman 27 fallecidos en menos de tres meses.