Al menos cuatro personas muertas y decenas de heridos quedó el saldo preliminar de los atentados perpetrados en el municipio de Planadas, en el sur del Tolima. Entre las víctimas mortales está una bebé de dos meses. Días después del ataque no ha habido aclaración sobre si la cifra es exacta, conforme crecen las versiones.
El rechazo a los ataques llegó de dos altas autoridades del Estado. El procurador general de la Nación, Gregorio Eljach, exigió resultados de las investigaciones y advirtió que los hechos «dejan una marca indeleble». La defensora del Pueblo, Iris Marín, afirmó que el contexto «explica, pero no justifica» el sufrimiento que padecen los municipios del sur del Tolima por la ambición de las economías ilegales.
Marín detalló que los ataques causaron daños a la población y a bienes civiles. Un hospital quedó afectado, con daños a su farmacia, lo que compromete la atención médica y el acceso a medicamentos, tan importantes en momentos donde la población de nuestro país sufre malestar generalizado por la inseguridad.
Conflictos que se arrastran
De acuerdo con la Defensoría, la violencia en la zona se relaciona con la disputa territorial entre las disidencias de las Farc de alias Iván Mordisco —conocidas como el Estado Mayor Central— y la Segunda Marquetalia. Cabe recordar que la entidad lo había advertido en la Alerta Temprana 016 de 2022. Marín agregó que la extracción ilícita de minerales, en especial en Ataco, ha contribuido a agravar el conflicto: también allí hubo hechos graves recientemente.
La defensora pidió respaldar a las autoridades locales y departamentales en la atención de las víctimas, la reconstrucción del hospital y el abastecimiento de medicamentos, y resaltó que la Defensoría está lista para acompañar a la Alcaldía de Planadas, la Gobernación del Tolima y el Gobierno nacional en la emergencia. Eljach, por su parte, exigió garantizar la seguridad de los habitantes y avanzar en los procesos judiciales, mencionando que los atacantes «no pueden quedar impunes».