El presidente Abelardo De La Espriella respondió con dureza a la ola de ataques perpetrados este fin de semana en Planadas (Tolima), Algeciras (Huila) y los municipios caucanos de Balboa, La Sierra y Totoró, y advirtió a los grupos armados responsables: «No vamos a retroceder ni un milímetro».
En un mensaje público, el mandatario repudió lo que llamó "narcoterrorismo" y detalló el saldo de los hechos violentos. En Planadas fueron asesinadas cuatro personas, entre ellas una bebé de apenas dos meses. En Algeciras murió el patrullero Julián Esmith Castaño López y resultaron heridos policías y civiles. En el Cauca, añadió, los atentados con explosivos y los hostigamientos armados volvieron a amenazar a comunidades enteras.
De acuerdo con el jefe de Estado, el Ejército Nacional y la Policía Nacional desplegaron sus capacidades desde el primer momento para restablecer el orden público, proteger y acompañar a las comunidades afectadas y asegurar las zonas atacadas, donde también se adelantan labores de control territorial para facilitar las diligencias judiciales.
Las medidas del Gobierno
El presidente anunció que ordenó fortalecer la presencia de la Fuerza Pública, intensificar las operaciones y activar medidas especiales de seguridad para prevenir nuevos ataques y recuperar el control de los territorios. Señaló que seguirán los bombardeos contra "objetivos militares legítimos", que se intensificarán las operaciones especiales y que avanzará la reactivación de las fumigaciones "conforme a la ley".
A los grupos criminales les envió una advertencia directa: "Los vamos a perseguir, los vamos a combatir con toda la fuerza legítima del Estado y los vamos a dar de baja", dijo, al tiempo que prometió desmantelar sus estructuras, destruir sus economías ilícitas y recuperar los territorios sometidos a su violencia.
El mandatario se declaró en solidaridad con las familias de las víctimas y garantizó que los crímenes serán perseguidos con todo el rigor de la ley. Afirmó además que "este Gobierno llegó a enfrentar" a las estructuras criminales para "devolverles la seguridad a los colombianos", después de que, según su versión, durante demasiados años el narcoterrorismo se fortaleció mientras el país sufría la violencia.
La voz de las Fuerzas Militares
El comandante de las Fuerzas Militares, general Erik Rodríguez Aparicio, se pronunció de forma específica sobre el ataque de Planadas. Dijo que esa "barbarie terrorista" demuestra el "absoluto desprecio" de los criminales por la vida humana y advirtió que los hechos, cometidos con explosivos en una zona poblada, constituyen una grave vulneración de los derechos humanos y pueden configurar infracciones al Derecho Internacional Humanitario.
El oficial aseguró que dispuso intensificar el despliegue operacional del Ejército y fortalecer la acción conjunta, coordinada e interinstitucional para proteger a la población, identificar a los responsables y llevarlos ante la justicia. "Nuestra determinación es firme", añadió, en referencia a la protección de la vida de los colombianos.