Tres atentados con explosivos en menos de 24 horas dejaron cinco personas muertas, entre ellas una bebé de dos meses y un policía, y más de una decena de heridos en tres municipios de Colombia. Los ataques estallaron en Planadas (Tolima), Balboa (Cauca) y Algeciras (Huila) durante el puente festivo, afectaron a hospitales y viviendas y llevaron a las Fuerzas Militares a declarar la alerta máxima y desplegar tropas sobre los tres territorios.
La gobernadora del Tolima, Adriana Matiz, convocó un Consejo de Seguridad y pidió reforzar la presencia de la fuerza pública, mientras el presidente, Abelardo de la Espriella, ordenó intensificar las operaciones militares y activar medidas para prevenir nuevos ataques. La Defensoría del Pueblo recordó que ya existían alertas tempranas que advertían la arremetida de los grupos criminales en esa zona.
El atentado en Planadas
En la noche del domingo 1 de noviembre, los habitantes del barrio Aeropuerto de Planadas, al sur del Tolima, se preparaban para dormir cuando una fuerte explosión los aturdió. Los vecinos que pudieron salieron de sus casas y encontraron una volqueta cargada de explosivos detonada en medio de la calle, con pedazos que cayeron sobre otras viviendas. Aunque el ataque iba dirigido, según las autoridades, a una base militar, la explosión impactó también al hospital y a la comunidad, y los sobrevivientes tuvieron que auxiliar y evacuar a los heridos como pudieron.
En el atentado murieron cuatro personas, entre una bebé de dos meses que su madre buscó desesperada entre los escombros, según relató la gobernadora Matiz. Otras 17 personas resultaron heridas y el hospital del municipio quedó destruido en un 80 %. El Ministerio de Defensa señaló que los responsables serían integrantes de la estructura 'Gerónimo Galeano', una disidencia al mando de alias 'Yamaha' con accionar de alias 'Amazonas'. "Allí, en el sur del departamento del Tolima, hay presencia del Frente Jerónimo Galeano, que es el que ha venido realizando toda esta clase de hostigamientos y atentados contra nuestra fuerza pública y ahora contra la población civil", detalló la funcionaria, quien advirtió que están atentos ante posibles nuevos ataques en otros municipios.
Alertas que ya advertían la violencia
La defensora del Pueblo, Iris Marín, recordó que estos hechos se enmarcan en la alerta emitida en un contexto consentido: la Alerta Temprana 016 de 2022, expedida el 30 de junio de ese año para Ataco, Chaparral, Planadas y Rioblanco, por la disputa entre las disidencias de 'Mordisco' y la Segunda Marquetalia. Sobre la situación en esas zonas ya se habían realizado cinco advertencias, y los riesgos documentados incluían reclutamiento, desplazamiento, extorsión y homicidios. "Esta situación ha evolucionado negativamente debido a la expansión de la extracción ilícita de minerales en el sur del departamento", añadió Marín.
Balboa, Cauca y Algeciras, Huila
La misma noche del atentado en el Tolima estalló una motocicleta bomba en Balboa, en el Cauca. El artefacto dañó un centro asistencial y viviendas vecinas y dejó cinco heridos: cuatro fueron dados de alta y otro fue remitido a un hospital de Popayán por la gravedad. El Ejército anunció el despliegue de la Brigada 29 para descartar la presencia de otros artefactos y reforzar la seguridad en la población. Según información preliminar de las autoridades, el ataque habría sido perpetrado por integrantes de la estructura 'Carlos Patiño', de la disidencia de alias 'Iván Mordisco'.
Un día antes, el 31 de octubre a las 11:49 de la noche, una moto cargada de explosivos fue detonada en plena zona rosa de Algeciras (Huila) mientras patrulleros realizaban labores de vigilancia. El ataque dejó heridas a seis personas que transitaban por el lugar, quienes fueron trasladadas al Hospital Municipal, aunque aún no se conocía el reporte de su estado. El patrullero asesinado fue identificado como Julián Esmith Castaño López, quien llevaba más de 20 años de servicio.
Respuesta militar y presentación
Ante la ola de ataques, el Gobierno ordenó fortalecer la presencia de la fuerza pública, intensificar las operaciones militares y activar medidas de seguridad para prevenir nuevos atentados, además de continuar los bombardeos contra objetivos militares legítimos. "A los narcoterroristas que continúan asesinando inocentes, atacando a nuestros soldados y policías y sembrando el terror en las regiones, les advierto: ¡Los vamos a perseguir, los vamos a combatir con toda la fuerza legítima del Estado y los vamos a dar de baja!", afirmó De la Espriella en sus redes sociales.
Esta arremetida en el suroccidente se suma a la que vivió Cúcuta hace una semana, que incluyó atentados y el asesinato del exsecretario de Gobierno, Miguel Castellanos. Mientras los municipios se militarizan y el Gobierno condena los ataques, las comunidades afectadas esperan que los artefactos explosivos no vuelvan a caer sobre sus casas y que cese el luto por las víctimas civiles de la confrontación.