El Gobierno del presidente De la Espriella envió un mensaje de urgencia al Congreso para que la Ley Rescate se apruebe en el menor tiempo posible. El Ejecutivo considera que el país necesita esas modificaciones en el corto plazo, frente a presiones fiscales muy complejas de atender.
El vicepresidente José Manuel Restrepo advirtió que, si el proyecto es desestimado, el país podría enfrentar un alto riesgo de incumplir con la banca internacional, lo que le impediría pagar sus compromisos externos.
El plan busca recaudar y ahorrar entre $50 y $90 billones, dependiendo de lo que el legislativo termine aprobando. El Gobierno espera que la discusión arranque en los próximos días y anticipa reuniones con las comisiones económicas del Congreso, a las que corresponderá iniciar el trámite.
Los cambios y sus fechas
Para la vigencia 2026 (medidas inmediatas y regularización), el Gobierno comenzará a respaldar el esquema de cobertura por el deslizamiento del salario mínimo en las pensiones mediante la emisión de Bonos de Valor Constante (BVC); se iniciará la reducción proyectada del 50 % en los costos de los contratos de prestación de servicios (OPS) para el periodo 2026-2027, y se aplicará una regularización transitoria de sanciones e intereses sobre deudas acumuladas administradas por la DIAN.
Para 2027 (nuevos gravámenes digitales, importaciones y fondos): desde el 1 de abril queda habilitada legalmente la transferencia de saldos pensionales al Fondo de Ahorro del Pilar Contributivo (FAPC); el IVA del 19 % entrará en vigor para las compras internacionales de bajo valor —envíos postales de hasta 200 dólares, como las de Temu o Shein— y para licencias de software, servicios de hosting y apuestas por internet; y se creará el impuesto complementario de normalización para activos omitidos o pasivos inexistentes correspondientes al gravable 2027.
En diciembre de 2027 se girará un anticipo de devolución del IVA a los hogares vulnerables (el llamado EfectIVA), antes del inicio pleno de la ampliación de la base gravable.
El paquete más pesado entrará el 1 de enero de 2028: se aplicará definitivamente el IVA del 19 % a equipos tecnológicos como celulares y televisores, a vehículos híbridos o eléctricos y a bienes no esenciales; regirá una nueva tarifa del 30 % sobre ganancias ocasionales, es decir, premios de loterías, rifas y apuestas; se eliminarán exenciones especiales de renta para altos servidores públicos —como magistrados y rectores—, con incrementos progresivos en renta; y se ejecutará un ajuste del 20 % en la masa salarial del Estado, excluyendo a la fuerza pública.