Comprar por internet y pagar con PSE o Bre-B parece una operación segura hasta que el dinero deja de pertenecer a quien lo pagó. La fintech Vurelo advirtió que esta vía se está usando para triangular pagos y convertirlos en criptomonedas como USDT, que terminan en billeteras digitales controladas por desconocidos.
La modalidad, conocida como triangulación de tres cuentas, fue explicada por Camilo Suárez, CEO de Vurelo: el delincuente hace que el pago de la víctima llegue a la cuenta de otra persona que participa en una operación con criptoactivos. Luego los pesos se convierten en USDT y se envían a otra billetera. En el camino pueden aparecer cuentas de terceros, accesos obtenidos sin autorización o personas que prestan sus productos financieros a cambio de una comisión.
Las cifras del fraude digital en Colombia
El informe de Vurelo calcula que los casos de esta práctica aumentaron 15 % durante 2026 en Colombia. El contexto es amplio: según datos de Asobancaria con corte al 7 de septiembre, los bancos recibieron reclamos por fraude por más de $967.000 millones, de los cuales el 56 % correspondió a canales digitales, unos $541.500 millones. Vurelo estima que cerca de $135.000 millones estarían relacionados con engaños o robos asociados a criptomonedas.
El engaño también puede comenzar con una página que imita la de una entidad pública. La persona cree que está pagando un impuesto o una obligación, pero el dinero nunca llega al destinatario real. Por eso, que PSE o Bre-B confirmen una transferencia no significa que la operación sea legítima.
Señales para detectar el engaño
Hay cinco señales para detenerse antes de pagar: una dirección web extraña, presión para pagar rápidamente, un destinatario diferente al vendedor, comprobantes que no pueden verificarse y una operación en la que quien compra, quien paga y quien recibe los activos son personas distintas.
Si aparece un abono que no se reconoce, no debe moverse ni enviarse a otra cuenta, aunque alguien lo pida. Lo recomendable es contactar directamente al banco o la plataforma, guardar comprobantes, chats y referencias de la operación y denunciar ante las autoridades cuando existan indicios de delito.
Con las criptomonedas hay una advertencia adicional: una captura de pantalla no demuestra que el dinero haya llegado. La verificación debe hacerse directamente en la plataforma o billetera correspondiente.