El Consejo Legislativo de Hong Kong aprobó el proyecto de ley de Enmienda a las Rentas Internas, con el cual el territorio adopta formalmente los estándares más recientes de la Ocde para el reporte fiscal de operaciones con criptoactivos.
La norma incorpora dos herramientas diseñadas por la organización en 2023: el Marco de Información sobre Criptoactivos, que obliga a reportar de forma automática y anual las transacciones con criptomonedas, y el Estándar Común de Reporte actualizado, que extiende la debida diligencia de las cuentas financieras tradicionales hacia los productos digitales.
Tras la votación, el secretario de Servicios Financieros y del Tesoro, Christopher Hui, destacó que la transparencia fiscal es condición para la competitividad de la región: "Implementar estos últimos estándares es crucial para mantener nuestra reputación como centro financiero y comercial internacional", afirmó.
Y reforzó el mensaje en clave de confianza de mercado. Según el funcionario, homologar las reglas locales con las de la Ocde erosiona la incertidumbre y "reforzará la confianza de los proveedores de servicios de criptoactivos, las instituciones financieras y los usuarios para operar e invertir a largo plazo en Hong Kong".
Un calendario que culmina en 2029
La ley no entrará en vigor de golpe. A partir de 2027, los proveedores de servicios de criptomonedas —incluidos los exchanges— deberán iniciar la recopilación sistemática de la información fiscal y transaccional de sus clientes.
Dos años después, en 2028, el Departamento de Rentas Internas de Hong Kong (IRD) comenzará el intercambio automático de esos datos con las administraciones tributarias de las jurisdicciones socias, el mismo año en que entran en vigor las enmiendas del estándar CRS.
El cierre del calendario llega en 2029, cuando se activará el intercambio de información bajo las nuevas reglas ampliadas del CRS tradicional, la norma ya vigente para la banca.
Las autoridades aclararon que el traslado de datos se hará bajo un principio estricto de reciprocidad, con garantías de confidencialidad y ciberseguridad para la información de los usuarios.
Consciente del trabajo operativo que implica este cambio para la industria, el IRD anunció además la creación de un equipo técnico para atender consultas del sector y la publicación de guías de cumplimiento.
El paso consolida una trayectoria que arrancó en 2018, cuando Hong Kong empezó a intercambiar automáticamente información bancaria bajo el modelo CRS original. A partir de ahora, el enclave financiero extiende esa práctica al capital digital y busca dejar atrás cualquier etiqueta de paraíso fiscal sintetizada por el auge de las criptomonedas.