El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó el miércoles con imponer grandes aranceles a Europa si Canadá se convierte en miembro asociado de la Unión Europea (UE). Durante una rueda de prensa en Carolina del Norte, el mandatario calificó la eventual integración como un «acto hostil» y aseguró que aplicaría «serios aranceles» para frenar al bloque, incluso con la posibilidad de dejar de comerciar directamente con él.
«Me parece ridículo. Canadá ha sido un pésimo socio comercial», señaló Trump al referirse a la posibilidad de que el país norteamericano estreche sus vínculos con la UE.
La propuesta de la UE
Las declaraciones llegaron poco después de que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, planteara ante el Parlamento Europeo «abrir la puerta» para que Canadá se convierta en el primer «miembro asociado» de la UE. La fórmula permitiría estrechar la cooperación en áreas como tecnología, defensa, energía, minerales críticos, inteligencia artificial y seguridad económica.
El primer ministro canadiense, Mark Carney, aclaró el domingo que su Gobierno no busca que Canadá se convierta en miembro pleno del bloque, sino impulsar una «alianza única» basada en valores, prioridades e intereses compartidos. El estatus de «miembro asociado» no existe actualmente como categoría en los tratados de la UE, por lo que su eventual creación requeriría negociar sus condiciones y contar con el respaldo de los 27 Estados miembros.
Respaldo en Canadá
Canadá y la UE ya mantienen acuerdos comerciales y de cooperación en defensa, en un proceso de acercamiento que se ha intensificado ante las tensiones comerciales con Estados Unidos.
La iniciativa cuenta además con un amplio respaldo entre los canadienses. Una encuesta de Abacus Data divulgada el lunes señala que 81% apoya una mayor integración con la UE sin que Canadá se convierta en miembro del bloque, mientras que 80% respalda profundizar la cooperación estratégica en política exterior, defensa y economía.