Los ataques con drones explosivos por parte de grupos armados en Colombia aumentaron 146% entre enero y mayo de 2026 respecto al mismo periodo del año anterior, alertó este jueves la defensora del Pueblo, Iris Marín.
Según la Defensoría del Pueblo, estos aparatos suelen dirigirse contra la Fuerza Pública, pero también contra civiles, quienes suman el 32% de los afectados. En lo corrido del año se han registrado 21 fallecidos y 145 heridos por esta modalidad de ataque.
Marín advirtió sobre las múltiples funciones que cumplen los drones en manos de los grupos ilegales. Se utilizan para vigilancia, intimidación, control territorial y ataque (…) Los grupos armados no han dimensionado el nivel de zozobra que genera el zumbido de un dron, escribió la funcionaria en X.
Respuesta del Estado y contexto de la ofensiva
En los últimos meses, las fuerzas militares comenzaron a usar drones lanzagranadas para hacer frente a los insurgentes. El Estado también suele responder a estos ataques con bombardeos letales contra los grupos armados.
El presidente Abelardo de la Espriella gobierna desde un bastión militar en Barranquilla y lidera una ofensiva contra las estructuras armadas de la mano de Estados Unidos.
La Defensoría reconoció, además, una dificultad operativa: los vuelos de estos aparatos no tripulados en zonas de topografía complicada en Colombia hacen difícil su neutralización.