La industria manufacturera de Colombia cada vez más con signos de estancamiento en 2026: mientras la economía nacional acumuló una expansión de 2,6% a julio frente al mismo periodo de 2025, el sector apenas avanzó 1%, según el más reciente informe de Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá.
El dato mensual de julho acentuó el freno: en julio la producción industrial sufrió una caída interanual del 2,3%, acompañada por una reducción similar en las ventas y una contracción del empleo industrial del 1,4%.
Ante ese escenario, la entidad financiera mantiene un balance de corto plazo bajista para el sector, en un contexto en el que proyecta un crecimiento del PIB de 2,5% para 2026 y de 2,1% para 2027.
Dos rubros cargan casi todo el crecimiento
El informe advierte que la leve expansión de la industria ha dependido de forma desproporcionada de solo dos sectorios. La elaboración de bebidas explicó por sí sola el 90% del incremento total de la industria en lo corrido del año: sin ese rubro, el ascenso acumulado habría sido de apenas 0,1%.
El segundo gran pilar fue la refinación de petróleo, que aportó el 25% del crecimiento industrial agregado. Entre ambas, los rubros explicaron más que la totalidad del avance reportado por el sector. En menor magnitud también aportaron vehículos, jabones, muebles, plástico, equipos de transporte y productos farmacéuticos.
Agroindustria, papel y cuero, en terreno negativo
En el extremo opuesto, varios segmentos clave restaron tracción al resultado global. La agroindustria —que comprende la producción de cacao, chocolate, trilla de café, aceites, carnes, pan y arroz— produjo menos que en 2025 y restó de manera conjunta 0,8 puntos porcentuales al crecimiento de la industria. De no haberse contraído, la manufactura habría crecido 1,8% en lugar de 1%.
La producción de papel se contrajo 4,9% en el primer semestre y restó 0,2 puntos al agregado. Otras ramas golpeadas fueron la confección de prendas de vestir, aparatos y equipos eléctricos, curtido de cuero, caucho, molinería, imprentas, vidrio y siderurgia. En la medición puntual de julio, los descensos más acentuados fueron los del cuero (-34%), el caucho (-26,5%) y el cacao (-19,2%).
¿Por qué crecieron las bebidas y la refinación?
El desempeño divergente entre ramas responde a dinámicas del ámbito interno. En el caso de las bebidas, el banco destaca dos determinantes: la realización de eventos masivos en el país —entre ellos la Copa Mundial de la FIFA— y las altas temperaturas en distintas regiones antes de la llegada de El Niño, que llevó a anticipar la producción ante la expectativa de una mayor demanda.
En la refinación, el avance estuvo respaldado por la operación de Ecopetrol: las refinerías de Barrancabermeja y Cartagena alcanzaron una carga conjunta de 428.000 barriles diarios en el primer semestre (+5,9% anual), lo que impulsó la producción de diésel (+11,2%), combustible Jet A1 (+12,7%) y, de manera notable, la gasolina extra (+150%). Este último rubro se favoreció por el intercambio de materias primas entre plantas, la entrada en operación de la planta de Hidroisomerización y la maximización de carga en la planta de Alquilación de Barrancabermeja.
El freno externo: el peso fuerte
En el frente externo, el principal factor negativo ha sido la apreciación del peso colombiano, cuya fortaleza frente a otras monedas ha reducido la competitividad de los productos locales en los mercados internacionales. Las exportaciones de alimentos procesados pasaron de crecer 33% en valor en el primer semestre de 2025 a 7,8% en el primer semestre de 2026, mientras los envíos de papel al exterior cayeron más de 8%.
La fortaleza de la moneda también restó competitividad frente a la oferta extranjera a los sectores intensivos en mano de obra, como las confecciones, los electrodomésticos y la marroquinería.