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domingo, 4 de octubre de 2026 Noticias de Colombia y el mundo.

IDPYBA descarta que los gatos negros del Cementerio Central estuvieran encerrados

La entidad revisó la situación tras la difusión de videos que hablaban de abandono y posibles rituales. Los felinos llevan años en el cementerio, reciben alimento y usan un conducto de ventilación como refugio.
Escrito por Redacción Web 28 septiembre, 2026
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Gato negro en un espacio exterior de un cementerio, imagen ilustrativa sobre los felinos del Cementerio Central de Bogotá

Foto: Own work / Wikimedia Commons

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El Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal (IDPYBA) estableció que los gatos negros vistos en videos dentro del Cementerio Central de Bogotá no permanecen encerrados ni enfrentan un peligro inminente. Los animales pueden entrar y salir de un conducto de ventilación, reciben alimento y llevan varios años refugiándose en ese espacio.

La situación fue denunciada en redes sociales por voluntarios del hogar de paso Corazón Animal Vegano, quienes difundieron imágenes de los felinos detrás de un muro con una abertura en forma de cruz. En el lugar también se observaban platos con comida, juguetes, periódicos y algunos huesos.

El aspecto de los animales y su presencia en un cementerio llevó a algunos rescatistas a expresar temor por un posible uso en rituales o prácticas de santería. Sin embargo, hasta ahora no existe evidencia que relacione a los gatos con esas actividades.

Un conducto de ventilación, no una tumba

El padre William Espinoza, quien trabaja desde hace 13 años en el Cementerio Central, explicó que el espacio mostrado en los videos no corresponde a una tumba. “Es un respiradero, un conducto que va de extremo a extremo alrededor de la rotonda”, señaló.

Según su versión, en el cementerio viven aproximadamente ocho gatos: dos machos y seis hembras. Los animales habrían sido abandonados cuando eran pequeños y permanecen allí desde hace varios años.

Trabajadores y voluntarios les suministran concentrado y comida húmeda. Además, una mujer acude regularmente al lugar para alimentarlos. Los gatos inicialmente permanecían cerca de algunos mausoleos, pero luego comenzaron a usar el conducto como refugio.

Debido a que no están completamente socializados, no permiten que cualquier persona los cargue o los toque. Sí reconocen a quienes les llevan comida. “Son prácticamente mascotas del cementerio”, afirmó el sacerdote.

El instituto prepara una valoración veterinaria

El IDPYBA informó que desde la mañana del 28 de septiembre mantuvo contacto con las personas relacionadas con la denuncia y con la administración del cementerio. Tras revisar el caso, confirmó que los felinos cuentan con alimento y una vía de entrada y salida.

La entidad coordina ahora la instalación de trampas humanitarias para capturarlos. El objetivo es realizar una valoración veterinaria, atender las necesidades médicas que se identifiquen y definir si requieren tratamiento, esterilización, adopción o traslado a un lugar con atención permanente.

El instituto todavía no precisó cuántos gatos serán atendidos, cuál es su estado de salud ni cuándo comenzará el procedimiento.

Espinoza también cuestionó la forma en que los voluntarios habrían ingresado al espacio. De acuerdo con su relato, algunas personas habrían intervenido parte del muro sin pedir autorización a la administración ni consultar previamente por la historia de los animales. El sacerdote sostuvo que la abertura fue modificada después de que se retirara la mujer que suele alimentarlos.

Por ahora, la información oficial descarta que el lugar sea una tumba y que los gatos estén encerrados. Tampoco hay pruebas de rituales. Lo confirmado es que los felinos llevan años en el Cementerio Central, reciben alimento y utilizan el conducto como refugio, mientras el IDPYBA define la alternativa más adecuada para proteger su bienestar.

Resumen de la noticia

El IDPYBA revisó la situación de varios gatos negros que aparecen en videos grabados en un espacio subterráneo del Cementerio Central de Bogotá. La entidad estableció que los animales no están encerrados: pueden entrar y salir por un conducto de ventilación, reciben alimento y llevan años habitando el lugar. Tampoco se encontró evidencia de que hayan sido utilizados en rituales. El instituto prepara una captura con trampas humanitarias para realizarles una valoración veterinaria y definir si requieren tratamiento, esterilización, adopción o reubicación.

En pocas palabras

  • Los gatos utilizan un conducto de ventilación como refugio
  • El IDPYBA descartó un peligro inminente
  • En el cementerio vivirían aproximadamente ocho felinos
  • Se prepara una valoración veterinaria con trampas humanitarias

¿Por qué importa?

La revisión oficial aclara una denuncia que generó alarma en redes y permite diferenciar los hechos confirmados de las especulaciones sobre abandono o rituales. También abre un proceso para verificar el estado de salud y el futuro de los animales.

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