China puso una condición sobre el suministro de cobre para avanzar en la revisión de la fusión por US$54.000 millones entre Anglo American y la canadiense Teck Resources. La Administración Estatal de Regulación del Mercado (Samr) pidió garantías para mantener un flujo constante de concentrado hacia el país, según personas conocedoras de las conversaciones.
El regulador también solicitó información sobre los volúmenes comercializados mediante intermediarios. Las conversaciones son confidenciales y actualmente se negocian posibles medidas correctivas a partir de las inquietudes expresadas por las fundiciones chinas.
China tiene un peso decisivo en la operación porque es un gran consumidor del cobre producido por ambas compañías. Además, sus fundiciones procesan hasta el 60 % de los cátodos de cobre del mundo y enfrentan una escasez de materia prima que ha elevado la competencia por los concentrados.
Los analistas prevén que la producción china de cobre refinado crezca este año a su ritmo más lento desde, al menos, 2000. A la falta de concentrado se suma la caída de los precios del ácido sulfúrico, un subproducto que afecta la rentabilidad de las fundiciones.
Anglo American obtiene buena parte de su producción de cobre en Perú y Chile y vende el concentrado a compradores internacionales, incluidas fundiciones de China, Japón y Europa. La compañía afirmó que avanza de manera satisfactoria y que coopera constructivamente con la Samr.
Teck no hizo comentarios sobre el proceso regulatorio y la Samr no respondió de inmediato a una solicitud de información.
Analistas del sector advirtieron que reservar para China grandes volúmenes de materia prima podría acelerar el cierre de algunas instalaciones occidentales de procesamiento. También señalaron que las condiciones de destino impuestas por los Estados podrían impulsar un cambio desde los precios de referencia anuales hacia valores al contado vinculados a índices.