La Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios (Superservicios) adoptará una estrategia de inspección, vigilancia y control para el sector de la energía eléctrica, de cara a los impactos que pudiera generar el fenómeno de El Niño. El plan busca identificar tempranamente los riesgos de una eventual afectación en la prestación del servicio y aplicar las medidas preventivas y correctivas necesarias conforme evolucione el fenómeno.
Cuatro frentes de vigilancia
El primero de los ejes es el seguimiento a la relación entre generación y demanda. “Del lado de la generación, la entidad adelantará un plan de visitas a plantas hidráulicas y térmicas y del lado de la demanda, vigilará la aplicación de las medidas regulatorias adoptadas por la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG)”, explicó la superintendencia.
El segundo frente revisará los estados financieros de las empresas vigiladas, con el propósito de generar alertas tempranas sobre situaciones que puedan comprometer su operación.
El tercero se concentra en la infraestructura: la entidad monitoreará el estado de los activos de los Sistemas de Distribución Local (SDL) y hará el respectivo seguimiento.
El cuarto validará y verificará la actualización y preparación de los Planes de Gestión del Riesgo de Desastres de los diferentes agentes del sector.
Como complemento, en las Zonas No Interconectadas (ZNI) la Superservicios recopila información sobre la logística de suministro de combustible en cada región. “El compromiso es con la protección de los derechos de los usuarios y con la continuidad, calidad y confiabilidad del servicio de energía eléctrica”, concluyó la entidad.
Estas acciones se adelantarán de manera articulada con el Ministerio de Minas y Energía, la CREG, el operador del mercado de energía XM y la Unidad de Planeación Minero Energética.