Decenas de miles de personas salieron el sábado a las calles de Madrid y otras ciudades españolas para exigir medidas frente a la crisis de vivienda, después de que el Parlamento rechazara iniciativas del Gobierno de Pedro Sánchez para atender el problema.
Las protestas se realizaron en unas 50 ciudades. En Madrid, el Gobierno calculó la asistencia en aproximadamente 70.000 personas. Algunos manifestantes llevaron pancartas en las que reclamaban una huelga general y cuestionaban la respuesta de los partidos políticos.
La movilización se produjo después del rechazo parlamentario, el viernes, a las medidas diseñadas para responder a la indignación provocada por el desahucio de una mujer de 87 años en Madrid y por otros problemas relacionados con el acceso a la vivienda.
“Esto solo demuestra que somos nosotros, el pueblo, quienes tenemos que adaptarnos a los partidos políticos, y no los políticos a lo que quiere la gente”, dijo Nando de Anguulo, de 26 años, durante la protesta en Madrid.
La tensión también alcanzó a Valencia, donde los manifestantes se enfrentaron con la Policía. Las autoridades utilizaron balas de goma y gases lacrimógenos para dispersar a la multitud. Unas 30 personas ingresaron a la Ciudad de las Artes y las Ciencias antes de ser desalojadas.
Las demás concentraciones transcurrieron de manera pacífica. La oficina de Sánchez no comentó las versiones según las cuales el presidente podría convocar elecciones anticipadas en noviembre y estaría observando el alcance de las movilizaciones antes de tomar una decisión.