La capilla del parque cementerio Jardines de Armenia será demolida por los daños estructurales que sufrió durante el terremoto de magnitud 7,4 ocurrido el 10 de agosto de 2026. La decisión fue anunciada por monseñor Carlos Arturo Quintero, obispo de la Diócesis de Armenia.
La determinación se tomó después de una mesa técnica en la que participaron ingenieros estructurales y arquitectos. Según el obispo, las columnas de la edificación resultaron afectadas y la estructura ya había recibido mantenimientos preventivos y mejoras después del terremoto de 1999.
“Tras escuchar al especialista en estructuras Hernán Vera, al señor Carlos Mario Calderón Rivera, al arquitecto Fernando Trujillo y a otros, llegamos a esta decisión porque las columnas ya están afectadas y sentimos que esta capilla ya cumplió su ciclo”, afirmó Quintero.
Osarios y cenizarios también resultaron afectados
El obispo explicó que los osarios y cenizarios están ubicados en una plataforma debajo de la capilla, por lo que el deterioro de la edificación también representa un riesgo para esos espacios.
El presbítero César Augusto Ladino, director del parque cementerio, informó que numerosos osarios de las zonas 1 y 2 presentan afectaciones importantes certificadas por especialistas en estructuras. Por esa razón, pidió a los usuarios acercarse al cementerio para conocer el estado de los espacios donde reposan sus seres queridos.
El cementerio aseguró que el traslado de los restos se realizará con dignidad y respeto. La ubicación prevista es el Parque de restos en custodia.
La Diócesis estudia un nuevo complejo
Ladino reconoció que la decisión representa un momento triste para la comunidad, pero aseguró que se actuará en el menor tiempo posible para iniciar un nuevo proceso de construcción.
La Diócesis de Armenia ya estudia el diseño de un nuevo complejo que permita reabrir la capilla al público y mejorar la zona destinada a osarios y cenizarios. El proyecto deberá incorporar normas de sismorresistencia.
“En este momento estamos tratando de diseñar un complejo de manera que podamos tener nuevamente la capilla abierta al público con todas las normas de sismorresistencia y podamos hacer un mejoramiento de esa zona de los osarios y cenizarios para el servicio de la comunidad”, explicó el obispo.