La inflación de septiembre volvió a acelerarse y cerró en 6,29%, y dentro de ese comportamiento el rubro de energía jugó un papel decisivo. El segmento de electricidad, gas y otros combustibles registró una inflación de 5,6% en el año y aportó 0,26 puntos porcentuales al total del indicador.
Dentro de esa canasta, quien más jala al alza es la electricidad: arrastró una variación de 6,92% y una contribución de 0,24 puntos, la mayor entre todos los bienes y servicios energéticos. En contraste, el gas subió apenas 1,86% y aportó 0,02 puntos, y las estufas, hornos y pipetas de gas tuvieron una contribución poco significativa al mes de septiembre.
El Niño y el gas importado amenazan con presionar aún más las tarifas
El origen de las presiones es estructural. Colombia atraviesa un fenómeno de El Niño que tocaría su punto de mayor intensidad entre noviembre y diciembre de 2026, lo que podría reducir la capacidad de generación hidroeléctrica por el descenso de los niveles de los embalses.
En ese escenario, las plantas térmicas —que operan con gas— tendrían que apoyar el sistema, con un complicación extra: Colombia dejó de ser autosuficiente en la producción de gas y ya depende de importaciones para cubrir la demanda eléctrica.
"Un fenómeno de El Niño fuerte sumado a una mayor necesidad de importar gas podría tener más presiones al alza sobre las tarifas de los servicios públicos", advierten analistas del sector, con un escenario que podría mantener la presión inflacionaria sobre la factura de los hogares en los próximos meses.
En síntesis, la factura de luz no solo subió más que los otros rubros de energía: si el clima y el gas importado se comportan como se pronostica, ese comportamiento podría continuar más allá precisamente de la temporada de días calurosos del año.