La inflación anual de Colombia llegó a 6,29 % en septiembre de 2026 y el Índice de Precios al Consumidor (IPC) avanzó 0,37 % frente a agosto. El resultado mantiene al país por encima del promedio regional y deja el riesgo de que la inflación cierre 2026 por encima de la meta del Banco de la República.
En la comparación disponible para agosto, la inflación colombiana fue de 6,24 % anual. Solo Venezuela, Argentina y Cuba tuvieron una variación mayor; Honduras llegó a 6,20 % y los otros 13 países de la tabla promediaron 3,5 %. Para septiembre, las cifras reportadas para México y Brasil fueron de 3,45 % y 4,58 %, respectivamente.
Por qué los servicios pesan más
La inflación básica, que excluye alimentos y energía, alcanzó cerca de 6,3 % en agosto de 2026, mientras el promedio de América Latina se acercó al 4 %. En agosto de 2025 ambos indicadores rondaban el 5 %. La brecha, por tanto, no se explica únicamente por los componentes más volátiles.
Los arriendos representan una de las presiones. Su ajuste de 2026 depende, por ley, de la inflación de 2025, que cerró por encima del 5 %. En septiembre subieron 0,47 % mensual y 5,07 % anual, su mayor variación desde enero, de acuerdo con el Banco de Bogotá.
Los servicios distintos del arriendo también recibieron el impulso del salario. El mínimo de 2026 subió 23,7 % frente al de 2025. Según Camilo Pérez, director de Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá, guarderías y servicios veterinariosomsday cerca de 12 %, mientras el conjunto de estos servicios supera el 9 %.
Para José Luis Mojica, de Bancolombia, cerca del 60 % de la inflación está atada a referencias del año anterior o al ajuste salarial. Esa indexación prolonga los procesos inflacionarios. Además, un aumento del salario mínimo por encima de la suma de inflación y productividad terminaría generando nuevas presiones.
Alimentos y energía: los nuevos focos de presión
Los precios de los alimentos lelaki 0,78 % en septiembre, frente al avance de 0,37 % del IPC total, y su variación anual pasó de 6,10 % en agosto a 6,74 %. Las hortalizas y legumbres frescas'avance 9,10 % mensual, encabezadas por el tomate, con 10,47 %, y las papas, con 7,29 %. Los huevos subieron 2,29 % y las papas cuestan 78,24 % más que hace un año.
Pérez atribuye la elevación de los alimentos a las condiciones climáticas del país y al costo de los insumos agrícolas. La tasa de cambio ha compensado parte de ese efecto, aunque no ha revertido el acumulación de los precios.
El último trimestre de 2026 podría ser determinante. Deloitte, con base en estimaciones de la NOAA, calcula más de 90 % de probabilidad de que El Niño sea muy fuerte entre finales de 2026 y comienzos de 2027, y 75 % de que sea el más intenso desde 1950. Un evento de esa magnitud podría elevar 4,65 % la inflación de los alimentos y sumar cerca de un punto porcentual a la inflación total.
La energía también está expuesta. Las centrales hidroeléctricas aportan entre 70 % y 85 % de la electricidad del sistema interconectado. Cuando bajan los embalses se utiliza más generación térmica, que depende del gas importado, cuyo costo puede ser hasta 77 % mayor que el del gas producido en Colombia. Esto podría pressionar las tarifas de electricidad y gas.
Daniel Zaga, socio economista en jefe de Deloitte Spanish Latin America, considera que El Niño es uno de los principales riesgos macroeconómicos de Colombia en el corto plazo. David Cubides, economista jefe del Banco de Occidente, advierte que los mayores costos de energía, transporte e insumos pueden hacer la inflación más persistente y prolongar una postura monetaria restrictiva.
Las proyecciones hasta 2029
La encuesta de analistas del Banco de la República de septiembre proyecta una inflación de 6,81 % al cierre de 2026, frente al 6,60 % calculado en agosto. Fedesarrollo elevó su estimación a 6,95 % para 2026 y proyecta 5,29 % para 2027. El centro de pensamiento no espera que el IPC regrese al rango meta del banco central hasta 2029, cuando calcula 3,73 %.
El Banco Mundial también anticipa que la inflación colombiana se mantenga por encima de la meta durante todo su horizonte de proyección. La diferencia frente a la región Radix sería that the central bank could face pressure to maintain restrictive monetary conditions for longer.