Las monedas y los billetes pierden espacio frente a los códigos QR, las billeteras virtuales y las transferencias electrónicas en las compras cotidianas. El cambio se extiende desde las grandes superficies hasta las tiendas y pequeños comercios, donde los pagos digitales han ganado presencia en operaciones de bajo monto.
Las mediciones del Banco de la República citadas en el informe indican que el 84,9 % de los micro y pequeños comercios en Colombia puede recibir transferencias electrónicas entre cuentas de la misma entidad. Este es el mecanismo digital de mayor uso entre los establecimientos consultados.
La interoperabilidad entre bancos y proveedores de servicios de pago también avanza. El 54,6 % de los pequeños comercios ya acepta pagos inmediatos interbancarios, una alternativa que permite transferir dinero entre diferentes entidades financieras.
El efectivo todavía conserva una participación importante
En América Latina, los pagos cuenta a cuenta representan el 14 % del valor total de las transacciones en puntos de venta presenciales, mientras que las billeteras digitales alcanzan el 16 % de participación en las compras físicas.
Brasil registró una participación del 34 % para los pagos directos cuenta a cuenta impulsados por Pix durante 2025. En Argentina, las billeteras virtuales concentraron el 33 % del volumen de operaciones en los comercios.
Pese al avance de las herramientas electrónicas, el efectivo representó el 32 % del valor comercializado en puntos de venta en Colombia durante 2025. La coexistencia de ambos medios muestra que la transición hacia pagos digitales continúa, pero todavía no desplaza por completo al dinero físico.