Bill Gates advirtió que los ciberataques con inteligencia artificial podrían aumentar durante 2027. Su preocupación se concentra en el uso de modelos avanzados por parte de delincuentes, especialmente cuando funcionan sin suficientes mecanismos de protección.
En una entrevista, el cofundador de Microsoft señaló que la inteligencia artificial puede ayudar a analizar información, encontrar vulnerabilidades y ejecutar tareas complejas que antes requerían mayores conocimientos técnicos. Según su advertencia, la combinación de sistemas potentes y controles insuficientes puede ampliar las consecuencias de los ataques.
Gates afirmó que el frente en el que podrían producirse los cambios más drásticos durante el próximo año es el de los ciberataques. También mencionó el bioterrorismo entre los riesgos que requieren atención, aunque no presentó cifras sobre el posible aumento de las ofensivas ni identificó organizaciones específicas como objetivos.
Cómo puede utilizarse la IA en los ataques
Una de las preocupaciones es que algunas restricciones incorporadas por los desarrolladores sean retiradas. Estas barreras buscan impedir respuestas perjudiciales o acciones peligrosas; al eliminarlas, ciertas capacidades podrían quedar disponibles para usos ilegales.
La amenaza también alcanza a los usuarios comunes. Los delincuentes pueden utilizar herramientas capaces de generar correos y mensajes convincentes para solicitar contraseñas, suplantar identidades o dirigir a las víctimas hacia enlaces fraudulentos.
Para reducir los riesgos, se recomienda mantener actualizados el celular, el computador y las aplicaciones, activar la autenticación en dos pasos, utilizar contraseñas diferentes y verificar cualquier solicitud de información confidencial desde la aplicación o página oficial de la entidad.
En las organizaciones, las medidas incluyen limitar los permisos de acceso, conservar copias de seguridad y vigilar comportamientos inusuales en las redes. Estas acciones no garantizan una protección absoluta, pero pueden reducir la exposición y facilitar la recuperación tras una intrusión.
El llamado a supervisar la inteligencia artificial
Gates también cuestionó que las decisiones de seguridad dependan exclusivamente de las empresas que desarrollan los modelos. A su juicio, el alcance de los posibles daños exige mecanismos de supervisión que no se basen únicamente en la autorregulación de la industria.
Un análisis del Centro Nacional de Seguridad Cibernética del Reino Unido, publicado en 2025, ya había anticipado que la inteligencia artificial podría aumentar la eficiencia de distintas operaciones maliciosas hasta 2027. El informe señalaba que los atacantes podrían identificar y aprovechar fallas conocidas con mayor rapidez, además de modificar programas maliciosos para dificultar su detección.
Ese análisis consideraba improbable que los ataques más sofisticados estuvieran completamente automatizados antes de 2027, pues las operaciones complejas todavía necesitarían intervención especializada. Mientras continúan las discusiones sobre los controles, las precauciones de usuarios y organizaciones siguen siendo la primera barrera frente a los intentos de fraude e intrusión.