La Virgen de Aparecida, patrona de Brasil, quedó en el centro de la disputa por el voto católico entre el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flávio Bolsonaro, antes del balotaje presidencial previsto para el 25 de octubre. La discusión ocurre en un país donde la influencia política de los evangélicos ha crecido en los últimos años.
Miles de peregrinos llegaron a la basílica de Nossa Senhora Aparecida, en el sureste brasileño, durante la fiesta nacional de la virgen. Lula asistió a una misa en la capilla de su residencia oficial, mientras Flávio Bolsonaro acudió a un culto en la catedral de Brasilia.
La virgen negra ya había sido involucrada en la primera vuelta, cuando circuló una información falsa que afirmaba que Bolsonaro pretendía retirarle el título de patrona si llegaba a la Presidencia. El senador negó esa versión. Lula también se refirió al episodio y lamentó que la imagen fuera “ofendida” por quienes no respetan la religión de los demás.
En el santuario, el candidato a vicepresidente de Lula, Geraldo Alckmin, ocupó la primera fila de una misa en la que los asistentes cantaron y agitaron pañuelos azules. La Iglesia ha intentado reducir los temores alrededor del título otorgado por el papa en 1930.
“Claro que nos preguntamos qué puede acontecer dependiendo del segundo turno, pero no es momento de dibujar escenarios que nos asusten”, dijo el arzobispo de Aparecida, Mario Antonio da Silva.
La religión como factor electoral
Los católicos representan casi el 57 % de la población brasileña, mientras que los evangélicos alcanzan el 27 %, de acuerdo con los últimos datos oficiales citados en la información. Las encuestas señalan que la mayoría de los católicos vota por Lula, mientras los evangélicos se inclinan por Bolsonaro, como ocurrió con su padre, el expresidente Jair Bolsonaro.
El pastor y especialista en ciencias políticas Gustavo Knauer sostuvo que los evangélicos tienen un peso electoral creciente porque suelen votar de manera cohesionada. Según explicó, el sentimiento de pertenencia al grupo puede ser más fuerte que entre los católicos.
El profesor Rodrigo Nunes, de la Universidad Pontificia Católica de Rio de Janeiro, afirmó que el discurso conservador de los evangélicos se ha convertido en un “polo magnético en el debate público”. También señaló que los asuntos morales relacionados con el género han acercado a algunos católicos a la derecha.
Algunos peregrinos pidieron mantener separadas la política y la religión. David de Santos, quien caminó 50 kilómetros hasta el santuario, destacó que recibió ayuda de evangélicos durante el recorrido, con agua, fruta y medicamentos. Para él, ese apoyo refleja una convivencia habitual entre ambos grupos.
La primera vuelta dejó a Bolsonaro dos puntos por encima de Lula, según la información citada, y las encuestas mencionadas prevén una victoria del senador en el balotaje.