La entrega de Álvaro Pulido a Estados Unidos, después del traslado de Álex Saab, reactivó las preguntas sobre qué otras figuras del entorno de Nicolás Maduro podrían quedar bajo investigación o eventualmente enfrentar acciones judiciales en ese país.
La relación difundida en reportes previos incluye a Nicolás Maduro Guerra, Walter Jacob Gavidia Flores, Tareck El Aissami, Samark López Bello, Pedro Luis Martín-Olivares y Raúl Gorrín. Sin embargo, la información disponible no demuestra que exista una solicitud formal de extradición contra todos ellos.
Los nombres mencionados
Nicolás Maduro Guerra, conocido como Nicolasito, es hijo del mandatario venezolano y ha ocupado cargos políticos dentro del chavismo. Su nombre aparece en investigaciones estadounidenses relacionadas con el entorno familiar y político de Maduro, aunque cualquier señalamiento debe diferenciarse de una condena judicial.
Walter Jacob Gavidia Flores es hijo de Cilia Flores y, por tanto, hijastro de Nicolás Maduro. Su nombre ha aparecido en reportes sobre personas que Washington tendría interés en investigar, pero no se confirma una solicitud formal de extradición ni una acusación específica verificable en su contra.
Álex Saab, empresario colombiano vinculado a contratos del Gobierno venezolano, fue trasladado a Estados Unidos en mayo de 2026. Su caso volvió a poner bajo escrutinio las redes financieras relacionadas con el chavismo y cualquier eventual cooperación con las autoridades estadounidenses.
Tareck El Aissami, antiguo ministro de Petróleo y vicepresidente ejecutivo de Venezuela, fue detenido en abril de 2024 por su presunta participación en la trama de corrupción conocida como PDVSA-Cripto. También ha sido objeto de acusaciones estadounidenses relacionadas con presunto narcotráfico y violaciones de sanciones.
Samark López Bello es señalado por autoridades estadounidenses como presunto operador financiero de El Aissami. Washington lo sancionó en 2017 y lo vinculó con investigaciones por lavado de dinero y evasión de sanciones. En 2024 fue detenido en Venezuela dentro de las pesquisas por corrupción en PDVSA.
Pedro Luis Martín-Olivares, antiguo jefe de Inteligencia Económica del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional, fue acusado en Estados Unidos por delitos relacionados con el tráfico de cocaína. Además, Washington ofrece una recompensa por información que permita su arresto o condena.
Raúl Gorrín, empresario venezolano y propietario de Globovisión, aparece en investigaciones estadounidenses sobre presuntos sobornos y lavado de dinero vinculados con funcionarios venezolanos. Hasta ahora no hay confirmación pública de una fecha para una eventual entrega a Estados Unidos.