El Índice de Confianza del Consumidor llegó a 15,7% en septiembre de 2026, según la Encuesta de Opinión del Consumidor de Fedesarrollo. El resultado representa un aumento de 0,2 puntos porcentuales frente a agosto, cuando el indicador se ubicó en 15,5%.
El avance estuvo impulsado por una mejor expectativa sobre la economía durante los próximos 12 meses. Al mismo tiempo, los hogares reportaron una percepción menos favorable sobre su situación económica actual.
Mejoran las expectativas, pero cae la percepción actual
El Índice de Expectativas del Consumidor pasó de 22,6% en agosto a 25,1% en septiembre, un aumento de 2,5 puntos porcentuales. En contraste, el Índice de Condiciones Económicas bajó de 4,8% a 1,7%, una reducción de 3,1 puntos.
Este último indicador recoge la percepción de los hogares sobre su situación financiera frente al año anterior y sobre si es un buen momento para comprar bienes durables, como muebles y electrodomésticos.
En la comparación anual, la confianza aumentó 14,1 puntos porcentuales frente a septiembre de 2025, cuando el balance había sido de 1,6%. La principal contribución provino del Índice de Expectativas del Consumidor, que subió 22,5 puntos en ese periodo.
Bucaramanga registró el mayor aumento por ciudades
La confianza aumentó en Bucaramanga, Bogotá y Medellín. Bucaramanga registró el mayor avance, de 4,8 puntos porcentuales, hasta 26,4%; Bogotá subió 1,5 puntos, hasta 15,6%, y Medellín aumentó 1,4 puntos, hasta 18,4%.
En cambio, el indicador cayó 4,6 puntos en Barranquilla, hasta 20%, y 5,5 puntos en Cali, hasta 7,2%.
La vivienda mejora, pero cae la intención de comprar vehículos
La disposición a comprar vivienda pasó de -25,7% en agosto a -24% en septiembre, una mejora de 1,7 puntos porcentuales. Aun así, el balance negativo muestra que siguen predominando las respuestas desfavorables frente a la posibilidad de adquirir una vivienda.
La intención de comprar muebles y electrodomésticos aumentó 3,9 puntos porcentuales, hasta 8,1%. Por el contrario, la disposición a comprar vehículos cayó 4,8 puntos, al pasar de -18,6% a -23,4%.
En el balance del tercer trimestre, la confianza retrocedió frente al segundo trimestre: pasó de 18,6% a 17,3%. Durante ese periodo también disminuyeron la disposición a comprar bienes durables y la valoración de la situación económica de los hogares, aunque mejoró la percepción sobre la situación del país.