El Gobierno de Costa Rica inauguró este miércoles 14 de octubre el Centro de Alta Contención contra el Crimen Organizado (Cacco), un penal de máxima seguridad ubicado en el complejo penitenciario La Reforma, en San Rafael de Alajuela. La instalación fue diseñada para recibir a reclusos de alto perfil criminal y toma como referencia el Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot) de El Salvador.
Durante un recorrido difundido por Teletica, el ministro de Justicia, Gabriel Aguilar, explicó las características del recinto, que cuando fue presentado registraba un avance del 75 %. El funcionario resumió el proyecto con una frase: “Esto es el CECOT a la escala de Costa Rica”.
Celdas colectivas y vigilancia permanente
El penal cuenta con un patio central alrededor del cual se distribuyen 17 celdas colectivas de 90 metros cuadrados, cada una con capacidad para 60 personas. Los internos dispondrán de literas metálicas de tres niveles y colchonetas de espuma.
Los sanitarios de cerámica estarán expuestos a la vista desde las rejas. Según la explicación entregada durante el recorrido, esta disposición busca impedir que los internos oculten objetos prohibidos. Además, las celdas tienen patios individuales de sol y están vigiladas desde pasarelas elevadas por agentes de la policía penitenciaria.
La política del centro también prohíbe guardar pertenencias personales. “No se puede guardar nada”, afirmó Aguilar, quien explicó que los reclusos ingresarán uniformados y que no habrá casilleros, con el fin de facilitar requisas sorpresa.
Visitas bajo controles estrictos
Los encuentros con abogados y familiares se realizarán en locutorios separados por vidrios blindados. La comunicación será telefónica y las puertas, soldaduras y visores de observación fueron reforzados para mantener el aislamiento y permitir la vigilancia continua de los agentes.
El centro dispone además de cuatro salas para visitas íntimas, equipadas con camas de cemento y colchonetas básicas. El acceso dependerá de un estudio social que verifique el vínculo de la pareja, y cada encuentro podrá durar hasta dos horas, con una frecuencia máxima de una visita cada dos meses.
Para los casos de indisciplina, el complejo tiene áreas de aislamiento con acceso restringido a la luz. Los sancionados podrán permanecer allí durante un máximo de 48 horas.
Atención médica y medidas contra fugas
El Cacco fue equipado con un área de atención médica integral para reducir los traslados fuera del penal. También cuenta con consultorios de medicina general, odontología y nutrición.
El diseño incluye un sistema de esclusas de seguridad para responder a emergencias o intentos de evasión. Estas estructuras permiten a los guardias contener a la población carcelaria mediante armamento no letal.