La jurista sudafricana Navanethem “Navi” Pillay cuestionó el giro de la política exterior de Colombia frente a Israel y pidió que el Gobierno mantenga su respaldo a los mecanismos internacionales de protección de los derechos humanos.
Pillay, galardonada con el Premio Nobel de la Paz el 9 de octubre de 2026, se refirió al tema durante una entrevista. Al ser consultada por el traslado de la embajada colombiana a Jerusalén y el reconocimiento de la soberanía israelí sobre los Altos del Golán, afirmó que Colombia “parece ir muy lejos de las normas y estándares que todos los Estados han aceptado”.
La jurista expresó su preocupación por las decisiones del Gobierno y dijo: “Estoy muy triste de escuchar estos cambios en las políticas”. También señaló que esas medidas podrían generar críticas en otras partes del mundo y manifestó su esperanza de que las autoridades colombianas apoyen los mecanismos internacionales relacionados con la situación del pueblo palestino.
Las decisiones del Gobierno colombiano
Las declaraciones se producen después del restablecimiento de los vínculos entre Colombia e Israel, tras la ruptura de relaciones decretada en 2024 por la administración de Gustavo Petro. En agosto, la Cancillería reconoció la soberanía israelí sobre los Altos del Golán y citó la inestabilidad regional en Oriente Medio y la importancia estratégica del territorio para la seguridad de Israel.
La Organización de Naciones Unidas mantiene que los Altos del Golán son territorio sirio. La decisión colombiana también fue rechazada por la Liga Árabe, Arabia Saudita y Egipto.
Posteriormente, el Gobierno anunció la apertura de una embajada en Jerusalén, medida que se concretó el 14 de octubre y que convierte a Colombia en el décimo país con sede diplomática en esa ciudad.
Pillay también habló sobre Gaza y la justicia internacional
Durante la conversación, Pillay recordó que la implementación del acuerdo de paz colombiano fue seguida en su momento por la oficina de la ONU en el país. Dijo que en los últimos años no ha revisado de cerca ese proceso porque concentró su atención durante cerca de seis años en la situación de Gaza, aunque confió en que la oficina de derechos humanos continúe con el seguimiento.
La jurista también se refirió a la comisión de investigación de la ONU que presidió y que concluyó que en Gaza se estaba cometiendo un genocidio, una calificación que Israel rechaza. Según Pillay, la comisión recomendó investigar y juzgar a los responsables.
Además, criticó el respaldo militar de Estados Unidos a Israel y el silencio de varios países europeos. Sobre la Corte Penal Internacional, rechazó las sanciones impuestas por Washington contra jueces y fiscales del tribunal y cuestionó que algunas potencias no hayan ratificado el Estatuto de Roma.