Un turista chileno-canadiense denunció el hurto de sus pertenencias en un apartamento que reservó por Airbnb cerca del aeropuerto El Dorado, en el occidente de Bogotá. Según su propio cálculo, perdió más de US$5.000 —unos $15,6 millones— entre un computador Mac, un iPad, dinero en efectivo y dos maletas.
Ricardo Miranda estaba de escala en la capital antes de continuar viaje a Chile. Explicó que escogió con sus acompañantes el conjunto Dorado Living Port porque buscaban un alojamiento próximo al aeropuerto, después de encontrar los hoteles del sector ocupados por los conciertos de BTS. El hecho, según lo contó, ocurrió durante el segundo día de la reserva.
Al volver al inmueble encontró, de acuerdo con su relato, una ventana rota, las maletas abiertas y la ropa regada en el piso. La denuncia, difundida en redes sociales en los últimos días de octubre, expone que el anfitrión del alojamiento lo acompañó a interponerla y que los uniformados llegaron al apartamento hacia las 8:00 a. m. del día siguiente para tomar huellas y elaborar el informe del procedimiento.
El rastro del computador y las dudas sobre la vigilancia
Una de las versiones que Miranda difundió apunta al sistema de rastreo de su computador, que habría marcado como última ubicación un punto de la carrera 91A con calle 75, enfrente del colegio Nidia Quintero de Turbay. Ese dato puede servir de referencia dentro de las verificaciones, pero por sí mismo no identifica a quien tenga el equipo ni prueba quién cometió el presunto hurto.
El viajero también cuestionó la actuación del personal de vigilancia del conjunto, a cargo de la empresa ASEISA Seguridad Integral: los guardias le solicitaron los pasaportes y lo acompañaron hasta el apartamento cuando llegó al edificio. Tras el hallazgo, dijo que esa respuesta le pareció inusual y manifestó sospechas sobre una posible relación con el caso. Esas afirmaciones hacen parte de su testimonio: no hay información pública que vincule a los trabajadores o a la empresa con el presunto robo, y tampoco se conoces pronunciamientos de Airbnb, del conjunto ni de la compañía de seguridad.
El hurto a residencias en Bogotá, al alza
El caso llega en un momento en que el hurto a residencias en Bogotá sigue en aumento. Entre enero y junio de 2026 se reportaron 3.276 casos en la ciudad, frente a 3.078 en el mismo tramo de 2025: 198 hechos más, un 6,4 % de incremento.
Hasta agosto, las cifras de la Policía citadas en el Concejo de Bogotá contabilizaban 4.289 hurtos a residencias. En paralelo, el Distrito reportó una reducción de 16 % en el hurto a personas entre enero y septiembre de 2026 frente al mismo periodo del año anterior: cada modalidad tiene dinámicas de registro distintas. De todas formas, la categoría estadística no permite concluir de manera automática que un robo dentro de un alojamiento temporal reservado en línea haya sido clasificado igual por las autoridades.
Del presunto robo no se conocen capturas, recuperaciones de los objetos reportados ni una evaluación de la Policía que precise el avance de la investigación, por lo que el monto divulgado corresponde al cálculo del viajero y deberá contrastarse con los elementos que figuren en la denuncia.