Ciudadanos en Bogotá con multas de convivencia tipo 1 y 2 pueden reemplazar el pago de esas sanciones por actividades pedagógicas y comunitarias. La capital ya ofrece los espacios para que los infractores se pongan al día con sus comparendos mientras aprenden un oficio.
Los talleres disponibles abarcan varias disciplinas: pintura, confección, y reparación de bicicletas y sillas de ruedas. Allí, quienes asistan a los espacios participan en actividades de utilidad colectiva y, al mismo tiempo, reciben formación práctica.
El programa es parte de los mecanismos pedagógicos que Bogotá ofrece a quienes tienen pendientes por convivencia, con el fin de que la sanción no quede limitada a un pago económico sino que genere un aprendizaje y un aporte para la ciudad.