La periodista Jineth Bedoya Lima relató en el podcast Deliberante, de la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la CIDH, lo que ha sido su historia de vida y las batallas por la verdad, la memoria y la dignidad que libra desde el 25 de mayo del año 2000. "Me mataron cuando tenía 26 años, pero hoy estoy más viva que nunca", sostiene en el episodio al repasar, desde su infancia y su pasión por el periodismo, los momentos más difíciles del último cuarto de siglo.
En esa fecha, Bedoya investigaba para El Espectador la guerra interna entre guerrilleros y paramilitares presos en la cárcel La Modelo de Bogotá: había publicado cerca de 36 artículos sobre las redes criminales, el tráfico de armas en el penal y la situación de derechos humanos. Aquel día esperaba autorización para entrevistar a un jefe paramilitar. Fue secuestrada en la puerta del penal, trasladada a una bodega cercana y llevada por la vía hacia Villavicencio.
Tras el secuestro, fue torturada y violada por paramilitares con un mensaje claro: callar y detener sus investigaciones. Diez horas después fue abandonada en la vía Bogotá–Villavicencio. Desde entonces su caso se convirtió en una batalla por la justicia y por visibilizar la violencia sexual que pueden sufrir las mujeres y los periodistas en medio de su trabajo.
De La Modelo a la Corte Interamericana
Entre 2016 y 2019, la justicia ordinaria condenó a los paramilitares Alejandro Cárdenas Orozco, alias JJ, Mario Jaimes Mejía, alias El Panadero, y Jesús Emiro Pereira Rivera, alias Huevo de Pisca. El caso, sin embargo, quedó en la impunidad en lo que respecta a los funcionarios públicos vinculados con los hechos, razón por la cual el caso se presentó ante el Sistema Interamericano de Derechos Humanos.
En 2021, la Corte Interamericana de Derechos Humanos concluyó que el crimen no pudo cometarse sin la aquiescencia, colaboración o tolerancia del Estado colombiano y lo condenó a pedir perdón público a la periodista y a avanzar en la investigación judicial.
La insatisfacción con los resultados llevó a otro gesto de peso: en abril de 2025, desde el Centro de Memoria, Paz y Reconciliación de Bogotá, Bedoya anunció a la fiscal general Luz Adriana Camargo y al Sistema Interamericano que desistía de la investigación que adelantaba la Fiscalía por violencia sexual y tortura, al sostener que la falta de resultados había dejado ese delito en "total impunidad".
El fondo No es Hora de Callar
De aquella lucha nació la campaña "No es Hora de Callar", creada por la propia Bedoya para hablar de las violencias contra las mujeres, en especial la sexual. El 19 de mayo de 2026 se lanzó oficialmente el fondo que lleva el mismo nombre: una medida de reparación ordenada por la Corte IDH que obliga al Estado a financiar programas de prevención, protección y acompañamiento para mujeres periodistas víctimas de violencias basadas en género.
El caso también dejó una marca en el calendario nacional: en Colombia, el 25 de mayo es el Día Nacional de las Mujeres Víctimas de Violencia Sexual en la Guerra.