Colombia enfrenta un déficit de energía firme de entre 8,5 % y 9 %, según Alex Fabián Cañas Rengifo, asesor del viceministro de Energía. La alerta fue presentada durante la Feria de Sostenibilidad de AmCham Colombia, realizada el miércoles 14 de octubre en Bogotá, en una jornada marcada por las preocupaciones sobre el aumento de la demanda y la disponibilidad futura de gas.
Cañas Rengifo señaló que la demanda eléctrica del país creció aproximadamente 24 % frente a 2019. A esa presión se suman los retrasos en la infraestructura de transmisión: de acuerdo con su intervención, la mitad de los proyectos previstos presenta demoras, lo que afecta la posibilidad de llevar la energía hasta las zonas donde se necesita.
El funcionario también mencionó una capacidad esperada de cerca de 4.000 megavatios, de la cual, según dijo, solo se habría recibido el 25 %. La transcripción disponible no precisa el tipo de capacidad ni el periodo al que corresponde esa comparación.
Menor exploración y preocupación por el gas
Las alertas incluyeron la actividad de hidrocarburos. Según las cifras expuestas, entre 2019 y 2025 los pozos exploratorios disminuyeron 55 % y la actividad sísmica cayó 86 %. Colombia también habría pasado de unos 60 equipos de perforación en 2022 a cerca de 33 actualmente.
Cañas Rengifo afirmó además que las reservas de gas disminuyeron 46 %, aunque la información disponible no especifica si el porcentaje corresponde a reservas probadas o a otra categoría. El asesor sostuvo que contar con abastecimiento energético resulta determinante para que las empresas contraten suministro, planifiquen sus operaciones y mantengan sus procesos productivos.
Proyectos renovables y riesgo climático
Durante el mismo encuentro, el ministro de Ambiente, Fabio Arjona, cuestionó el avance de los proyectos de energías renovables previstos para La Guajira. “16.000 megas que estaban propuestos en La Guajira como energía renovable no convencional, no quedó ninguno”, afirmó.
Arjona también aseguró que Colombia está comprando gas a un precio tres veces superior al que, según su comparación, podría tener si se produjera en el país. Sin embargo, no detalló los valores de referencia ni la metodología utilizada para establecer esa diferencia.
El ministro advirtió además sobre los posibles efectos del fenómeno de El Niño y afirmó que podría prolongarse hasta bien entrado el primer semestre de 2027. Esa duración debe contrastarse con los pronósticos oficiales, pero la advertencia se suma a las inquietudes sobre el déficit de energía firme y los retrasos en transmisión.
Las intervenciones coincidieron en que Colombia debe garantizar el abastecimiento energético mientras avanza en la transición hacia nuevas fuentes. Cañas Rengifo insistió en que ambos objetivos no son incompatibles, mientras Arjona destacó la necesidad de inversión empresarial y de mecanismos que permitan desarrollar proyectos en los territorios.