Más de diez compradores denunciaron ante la Fiscalía a exdirectivos de Autos Italianos de Colombia, sociedad que comercializó vehículos Ferrari en el país, por presuntos delitos como estafa, hurto y abuso de confianza.
Según las denuncias, los afectados entregaron entre $2.000 millones y $2.700 millones por persona, pero todavía no tienen claridad sobre el paradero de los vehículos ni sobre el destino del dinero pagado. Los exdirectivos señalados niegan haber cometido conductas irregulares y aseguran que responderán a los clientes.
Parte de los vehículos habría sido trasladada a una zona franca de Panamá por recomendación de la empresa, con el propósito de facilitar su venta. Sin embargo, las transacciones no se concretaron y los automóviles quedaron bloqueados, sin posibilidad de ser nacionalizados en Colombia o Panamá, de acuerdo con las denuncias.
Disputa por la responsabilidad de los anticipos
Autos de Alta Gama Holdings, sociedad que comunicó ser la titular de la distribución de Ferrari después de recibir las acciones de Italian Motors Holdings, afirmó que no responderá por los recursos recibidos antes del 25 de mayo de 2026.
La situación se presenta en medio de la suspensión de la concesión para comercializar vehículos Ferrari en Colombia. La marca no habría autorizado el traspaso de la licencia de representación derivado de la operación entre Italian Motors Holdings y Autos de Alta Gama Holdings.
Los servicios de postventa y garantía continuarían disponibles mediante canales autorizados. No obstante, Ferrari no ha asumido el reembolso de los anticipos entregados por los compradores al antiguo distribuidor.