Tras cuatro años de utilidades a la baja y un ritmo menor en los proyectos de exploración, Ecopetrol retomará la búsqueda de petróleo y gas con proyectos convencionales y no convencionales —incluido el fracking— y mantendrá la exploración de yacimientos costa afuera. Así lo anunció Joaquín Gutiérrez Caballero en su acto de posesión como presidente de la petrolera estatal, celebrado en la Quinta de San Pedro Alejandrino de Santa Marta.
“Avanzaremos en proyectos convencionales y no convencionales. Implementaremos fracking responsable y continuaremos explorando yacimientos offshore”, dijo Gutiérrez, quien recalcó que la actividad exploratoria y la incorporación de reservas serán los primeros retos que abordará.
La urgencia de las reservas
La apuesta parte de un dato que el propio Gutiérrez calificó como una advertencia: 7,4 años de reservas probadas de petróleo y 5,9 años en gas. “El país enfrenta un horizonte energético estrecho, con reservas irrisorias. Nuestro legado será dejar a Ecopetrol con reservas para décadas y asegurarle a Colombia la soberanía energética. Ningún apagón oscurecerá nuestra patria”, afirmó.
El presidente Abelardo de la Espriella, quien asistió a la ceremonia, precisó que al cierre de 2025 la estatal contaba con 944 millones de barriles equivalentes de reservas probadas y una vida media de 7,8 años, que en el caso del gas baja a 6,3 años. “Esas cifras obligan a actuar, porque un país que renuncia torpemente a buscar su recurso termina indefectiblemente obligado a comprárselos a otro país”, sostuvo el mandatario.
De la Espriella acusó a la anterior administración de imponer “una visión ideológica perversa que confundió transición energética con renuncia y que le cerró la puerta a nuevos contratos de exploración”. Según el mandatario, frenar la búsqueda dejó al país expuesto a importar energía que podía producir, y advirtió que esa dependencia termina siendo también económica y estratégica.
“Mi gobierno rehabilita plenamente el camino de la exploración y de la suscripción de nuevos contratos, incluido el fracking (…) con absolutamente todos los criterios de responsabilidad ambiental”, dijo el mandatario, quien añadió que la petrolera tendrá dos misiones: preservar el negocio de hidrocarburos, reemplazar reservas y garantizar el abastecimiento, e identificar nuevas fuentes de energía con negocios rentables.
Apuesta por el Caribe y alianzas con Estados Unidos
Parte de la estrategia estará en el Caribe. El desarrollo de Sirius, el hallazgo de gas costa afuera que Ecopetrol adelanta junto a Petrobras, y de otros yacimientos marinos será clave para el abastecimiento del país, según Gutiérrez.
El directivo también anunció que la empresa abrirá una sede alterna en Barranquilla, con el objetivo de que Ecopetrol vaya desde la Costa contribuyendo al desarrollo de todo el país. Y adelantó que buscará acercamientos con Washington: pactar alianzas con el Gobierno de Estados Unidos “para ser incluidos entre los países con condiciones favorables para hacer negocios, abriendo puertas que nos permitan aumentar las reservas de petróleo y gas”.
Transición energética sin desmantelamiento
De la Espriella reconoció que el sector está cambiando y que Ecopetrol debe adaptarse, aunque aclaró que ello no puede hacerse “a costa de las finanzas de la compañía”: “La transición energética tiene que hacerse desde la fortaleza de Ecopetrol, no desde su desmantelamiento. Debe construirse sobre una compañía rentable, técnicamente sólida y capaz de financiar su propio futuro”.
Para sacar adelante esa agenda, Gutiérrez señaló que buscará fortalecer la coordinación con el sector público y privado, y enumeró otros frentes de su gestión: el abastecimiento de gas, el fortalecimiento del negocio de hidrocarburos y la confiabilidad del sistema energético ante fenómenos climáticos. “Mi gran obsesión será articular a Ecopetrol, sus filiales, los generadores, los ministerios, entidades gubernamentales, socios privados, autoridades territoriales, comunidades étnicas y reguladores para sentarlos en una misma mesa”, dijo.
El directivo, que llega al cargo en medio de los asuntos judiciales que dejó el anterior presidente de la estatal, declaró que asume “la dirección de la empresa más importante de la República en un momento de crisis, un punto de inflexión donde no caben ni las medias tintas ni la vacilación”.
Ambos coincidieron en que la petrolera, creada en 1951, no debe responder a intereses partidistas. “Ecopetrol no le pertenece al presidente de la República, tampoco al Gobierno y, muchísimo menos, a un partido político. Es patrimonio de sus accionistas, de sus trabajadores y, ante todo, del pueblo colombiano”, afirmó De la Espriella, quien le pidió a Gutiérrez proteger los recursos de la empresa como propios.
“Volveremos a recuperar la joya de la corona, que no es de los políticos, sino de todos los colombianos”, remarcó el nuevo presidente de la estatal.