El Banco de la República revisó al alza sus proyecciones de inflación y anticipó que los precios en Colombia no volverían a acercarse a la meta del 3 % hasta 2028. El emisor también ajustó a la baja su pronóstico de crecimiento del PIB para los próximos dos años.
Según la nueva estimación, la inflación cerraría 2026 en 7,1 % y 2027 en 4,8 %, por encima de los cálculos previos, que eran de 6,9 % y 4,3 %, respectivamente. La proyección correspondiente al presente año subió 0,2 puntos porcentuales y la del siguiente, 0,5 puntos.
En materia de crecimiento, el estimativo del producto interno bruto pasó de 2,5 % a 2,0 % para 2026 y de 1,9 % a 1,7 % para 2027, un recorte que refleja una expectativa de menor dinamismo de la actividad productiva frente a lo previsto durante el segundo trimestre del año.
¿Por qué los precios siguen presionados?
El equipo técnico del emisor atribuyó la sostenida presión inflacionaria a varios factores que han limitado la desaceleración de los precios: los elevados costos laborales, el gasto de los hogares y del sector público por encima de la capacidad productiva de la economía, los efectos del fenómeno de El Niño sobre los precios y los ajustes de algunos servicios que se calculan con base en la inflación de periodos anteriores.
El informe estima que esas presiones continuarán durante los últimos meses de 2026 y comenzarán a moderarse en 2027. Sin embargo, el descenso sería gradual, de modo que la inflación solo se aproximaría de nuevo al objetivo del 3 % en 2028.
La economía pierde ritmo
Aunque la economía colombiana registró una expansión de 3,4 %, impulsada principalmente por el consumo de los hogares y el gasto del sector público, el Banco de la República espera una desaceleración en los próximos periodos. El documento señala que la actividad, que venía creciendo a buen ritmo, recibió el impacto de un choque y comenzó a mostrar señales de moderación.
Por eso el emisor reiteró su compromiso de adoptar las medidas necesarias para conducir progresivamente la inflación hacia la meta, y advirtió que el comportamiento de los precios seguirá condicionado por la evolución de los costos internos, la demanda y los factores climáticos. Esas variables, sostiene el informe, serán determinantes para las decisiones de política monetaria en los próximos meses.