Empresas Públicas de Medellín (EPM) regresó al mercado internacional de capitales con una emisión de bonos por US$1.000 millones, su séptima colocación de deuda externa y la primera en seis años. La operación se concretó este jueves 5 de noviembre.
Los títulos están denominados en dólares, tienen un plazo de siete años y vencen en 2033. La colocación recibió solicitudes de inversionistas de Estados Unidos, Canadá, Europa, Asia y América Latina, en medio de la volatilidad de los mercados financieros internacionales.
La empresa señaló que los recursos servirán para fortalecer su liquidez, cubrir compromisos financieros de mediano plazo y anticipar parte de las necesidades de financiación previstas para 2027, entre ellas posibles presiones asociadas a las condiciones hidrológicas del sector energético.
El gerente general de la compañía, John Maya Salazar, indicó que la transacción responde a una estrategia de planeación financiera orientada a mantener la estabilidad de la empresa y garantizar la prestación continua de los servicios públicos, y destacó que la participación de capitales internacionales refleja el respaldo al modelo de negocio de EPM.
Diligencia previa y calificaciones de riesgo
Antes de la colocación, EPM adelantó un proceso de debida diligencia que revisó sus condiciones financieras, operativas, legales, regulatorias y de sostenibilidad. Participaron la auditora Ernst & Young, calificadoras de riesgo y asesores jurídicos nacionales e internacionales, entre ellos Clifford Chance US LLP y Mosquera Abogados.
En calificaciones, Moody's Ratings asignó a los bonos la nota Baa3, correspondiente a grado de inversión y equivalente a la calificación internacional vigente de la empresa, y resaltó su posición de mercado, su relevancia regional y la diversificación de sus negocios. Fitch Ratings, por su parte, otorgó una BB y destacó la composición de los activos y la madurez de sus mercados regulados.
La operación llega en un momento en que el sector energético enfrenta retos por las condiciones climáticas y las necesidades de inversión, y que la propia EPM describe como parte de su séptima colocación internacional de bonos.