El Gobierno de Abelardo de la Espriella derogó las resoluciones que delimitaban distritos mineros especiales para la llamada diversificación productiva. La decisión fue celebrada por la Federación Colombiana del Carbón (Fenalcarbón) y por la Asociación Colombiana de Minería (ACM), que consideran que la medida puede devolver confianza a los territorios y al sector.
La ministra de Minas y Energía, María Nohemi Arboleda, explicó durante el congreso de la ACM, realizado en septiembre de 2026, que la derogación no afecta los derechos de los mineros. Según la funcionaria, existía una contradicción entre el nombre de los distritos y las restricciones que impedían desarrollar actividades mineras en esas zonas.
Arboleda sostuvo que el esquema fue utilizado para sustituir la minería y que su diseño terminó frenando la inversión, la exploración, la pequeña minería y los procesos de formalización.
El balance presentado por el Gobierno
Un documento del Ministerio de Minas señaló que, después de más de dos años desde la delimitación del primer distrito, mediante la Resolución 40436 del 18 de octubre de 2024, no se acreditaron resultados concretos en diversificación productiva, industrialización o reconversión laboral. Tampoco se evidenciaron avances suficientes en las condiciones sociales de los territorios incluidos.
La cartera agregó que 13 de los 15 distritos fueron declarados en 2026 y que esa expansión no estuvo acompañada por un fortalecimiento institucional equivalente. Para el Gobierno, la minería aporta regalías, impuestos, empleo formal, materias primas y otros encadenamientos productivos.
Por esa razón, el Ejecutivo plantea que la actividad minera no es incompatible con la diversificación productiva ni con la industrialización. En su lugar, la considera uno de los soportes para el desarrollo económico de las regiones.
Reacciones del sector minero
Fenalcarbón calificó la derogación como una señal positiva para la seguridad energética y los sectores estratégicos del país. La organización afirmó que las resoluciones promovían el “marchitamiento temprano” de la industria.
Juan Camilo Nariño, presidente de la ACM, dijo que la decisión tiene dos efectos principales: recuperar la confianza en los territorios y en el sector minero. Según explicó, los distritos concebidos inicialmente para la transición energética incluían restricciones que, a su juicio, restaban oportunidades de desarrollo social y económico a municipios con vocación minera.
“Eliminarlos del ordenamiento jurídico da confianza, da tranquilidad, pero además da oportunidades de empleo para esas regiones”, afirmó Nariño durante el congreso de la ACM.