El Gobierno Nacional y varios gremios del sector microfinanciero y cooperativo firmaron un acuerdo para ampliar el acceso al crédito formal en Colombia y reducir la dependencia de los préstamos conocidos como ‘gota a gota’. La iniciativa está dirigida principalmente a micronegocios, trabajadores independientes y personas que enfrentan barreras para obtener financiación en entidades reguladas.
El pacto fue suscrito durante el 16° Congreso Internacional de Asomicrofinanzas. En él participan el Ministerio de Hacienda, la Asociación Colombiana de Instituciones Microfinancieras, Asomicrofinanzas, la Confederación de Cooperativas de Colombia (Confecoop), la Federación Colombiana de Cooperativas de Ahorro y Crédito (Fecolfin), el Banco Cooperativo Coopcentral y la Asociación Nacional de Fondos de Empleados (Analfe).
La iniciativa parte de una dificultad de acceso a financiación. Según las cifras presentadas por las organizaciones firmantes, cerca del 63 % de los colombianos no accede al crédito del sistema financiero formal. La situación afecta especialmente a hogares de menores ingresos y pequeños negocios, que pueden terminar recurriendo a mecanismos informales para cubrir necesidades de liquidez.
Un estudio de Anif y Colombia Fintech citado en el comunicado señala que las tasas de interés del ‘gota a gota’ pueden llegar a 382,2 % efectivo anual para los hogares y 666,5 % para las empresas. Estos costos pueden dificultar el pago de las obligaciones y comprometer la continuidad de actividades productivas.
Rebancarización y segundas oportunidades
Uno de los componentes centrales del acuerdo es la rebancarización, es decir, el regreso al sistema financiero formal de personas y negocios que fueron excluidos después de atravesar dificultades económicas. Las entidades se comprometieron a facilitar ese proceso para quienes aparecen en centrales de riesgo, pero han recuperado su capacidad de pago y endeudamiento.
El acceso nuevamente al crédito estará sujeto a las normas vigentes y a los procesos de evaluación y gestión de riesgos de cada entidad. María Clara Hoyos Jaramillo, presidenta ejecutiva de Asomicrofinanzas, afirmó que el propósito es ofrecer opciones reguladas a quienes nunca han tenido crédito y a quienes buscan recuperar su vínculo con el sistema financiero.
“El ‘gota a gota’ es una amenaza para Colombia: arruina negocios, atrapa a las familias en deudas impagables y abre la puerta a amenazas”, afirmó Hoyos. La dirigente agregó que el acuerdo representa el compromiso de ofrecer financiación formal, con reglas claras y acompañamiento.
El ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, señaló que el acuerdo pretende ampliar las oportunidades de financiación legal y facilitar que más personas desarrollen sus negocios sin depender de prestamistas informales.
Educación financiera y tecnología
Freddy Castro Badillo, presidente ejecutivo de Fecolfin, sostuvo que combatir el ‘gota a gota’ también exige promover hábitos de pago responsables, proteger a los deudores que cumplen sus obligaciones y fortalecer las capacidades tecnológicas de las cooperativas.
El acuerdo contempla acciones de educación financiera para mejorar el manejo del endeudamiento, fortalecer la administración de los negocios y prevenir fraudes. También incluye el uso responsable de herramientas digitales para facilitar el acceso a productos y servicios financieros formales.
El sector cooperativo busca aprovechar su presencia en distintas regiones y su conocimiento de las necesidades locales para acercar el crédito a trabajadores independientes y pequeños emprendimientos. Los fondos de empleados también aportarían alternativas mediante el ahorro y el crédito solidario.
Las organizaciones esperan coordinar esfuerzos entre el sector público, las entidades microfinancieras y las cooperativas para ampliar la cobertura del crédito formal y facilitar que quienes superaron dificultades financieras recuperen progresivamente el acceso a la financiación legal.