Un terremoto de magnitud 7,7 sacudió el suroeste de Panamá este viernes, con epicentro en las inmediaciones de Tonosí, según el Servicio Geológico de Estados Unidos. El movimiento ocurrió a las 12:56 p. m., hora local, y se sintió en Ciudad de Panamá y en algunas zonas de Costa Rica y Colombia, particularmente en Urabá, Antioquia.
Las autoridades realizaron evacuaciones preventivas y suspendieron temporalmente varios servicios. Los primeros reportes ciudadanos dieron cuenta de viviendas afectadas, estructuras con riesgo de colapso y calles y carreteras con grietas o tramos fracturados. Al cierre de la información, los reportes oficiales no daban cuenta de víctimas mortales, pero el balance dependía de las evaluaciones que continuaban en las zonas afectadas.
Daños en la península de Azuero
Las provincias de Herrera y Los Santos, en la península de Azuero, figuraron entre las regiones más afectadas, junto con algunas áreas de Veraguas. En Penonomé, situada a unos 110 kilómetros del epicentro, una iglesia sufrió el derrumbe parcial de su campanario y otro inmueble presentó daños en la fachada. En Atalaya, otra iglesia registró afectaciones que obligaron a restringir el acceso por el riesgo de colapso.
También se reportaron daños en carreteras de Mariato, viviendas, colegios y una de las principales iglesias de La Villa de Los Santos. Un video que circuló mostró el colapso de un hotel de cuatro pisos en el centro de Ciudad de Panamá, mientras las autoridades evaluaban el alcance de los daños. Una mujer que perdió gran parte de sus pertenencias mostró su vivienda con el techo derrumbado y objetos entre los escombros.
Réplicas y evaluación de daños
Las primeras estimaciones contaban más de 40 réplicas. Según Yasser Yáñez, el Instituto de Geociencias de Panamá ya había registrado más de 100 movimientos posteriores, algunas de magnitud entre 4 y 6. Una de las réplicas obligó a evacuar el edificio en el que se encontraba el periodista y los movimientos posteriores provocaron nuevas salidas y restricciones de acceso.
Los cortes de comunicación y de energía eléctrica dificultaron la evaluación de los daños, especialmente en las comunidades rurales. También existía preocupación por posibles afectaciones al suministro de agua potable. Aunque Panamá registra actividad sísmica, un terremoto de esa magnitud no era habitual en la experiencia de muchos de sus habitantes.
Impacto en servicios y transporte
En Ciudad de Panamá se suspendieron temporalmente dos líneas del metro y se evacuaron usuarios de algunas estaciones. La salida de trabajadores y estudiantes, junto con las interrupciones del transporte, provocó congestiones en varias avenidas. El aeropuerto de Tocumen también suspendió sus operaciones mientras se inspeccionaban las instalaciones y la torre de control para determinar si podían continuar de manera segura.
El Ministerio de Educación suspendió las clases de la tarde en todo el país. Pasajeros y trabajadores de áreas administrativas del aeropuerto fueron evacuados, y la terminal informó que las operaciones se reanudarían después de confirmar las condiciones de seguridad. El aeropuerto Ernesto Cortissoz, en Barranquilla, comenzó a recibir vuelos que tenían como destino la Ciudad de Panamá y fueron desviados tras el terremoto.
Advertencias en el Pacífico
El Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada de Chile declaró una medida de precaución para la isla de Pascua, Rapa Nui, situada a unos 3.700 kilómetros de la costa continental. Las autoridades estimaron que las olas podrían llegar durante la noche del viernes. El Salvador también warned sobre una posible amenaza de tsunami, con un inicio estimado de las primeras olas a las 2:37 p. m. hora local; esa advertencia fue retirada unas horas después.
El presidente panameño José Raúl Mulino pidió al Gobierno informar sobre el terremoto y llamó a la ciudadanía a mantener la calma: «No se debe usar lo sucedido para generar alarmas y desorden». También seNich expressed support from Colombia; mientras las autoridades avanzaban en la revisión de los daños, insistieron en seguir las recomendaciones de seguridad y evitar la difusión de rumores.